<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8071336275739920695</id><updated>2012-02-16T02:49:58.481-08:00</updated><title type='text'>primeros dientes....</title><subtitle type='html'>Antropología urbana, política, pensamiento, subjetividad</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://andrespezzola.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Andres Pezzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657795034098594678</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://4.bp.blogspot.com/_zo2XUuu9PTo/SmZ3sFbvMOI/AAAAAAAAABM/iMzcGn0FHxU/S220/Ensayos+en+vivo+++10.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>5</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8071336275739920695.post-4321377388647520638</id><published>2012-01-02T09:09:00.000-08:00</published><updated>2012-01-02T09:10:29.066-08:00</updated><title type='text'>otra vez</title><content type='html'>¿cuantas veces fui al blog a publicar? ¿cuantas veces lo di de baja? y bueno, vamos otra vez...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8071336275739920695-4321377388647520638?l=andrespezzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://andrespezzola.blogspot.com/feeds/4321377388647520638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/2012/01/otra-vez.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default/4321377388647520638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default/4321377388647520638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/2012/01/otra-vez.html' title='otra vez'/><author><name>Andres Pezzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657795034098594678</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://4.bp.blogspot.com/_zo2XUuu9PTo/SmZ3sFbvMOI/AAAAAAAAABM/iMzcGn0FHxU/S220/Ensayos+en+vivo+++10.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8071336275739920695.post-8194170963617865828</id><published>2009-07-23T21:18:00.000-07:00</published><updated>2009-07-23T21:30:47.006-07:00</updated><title type='text'>filosofía y arte de la guerra</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;Son tres imágenes que se corresponden con tres momentos de la subjetividad, o del pensamiento: modernidad, modernización y posmodernización. La primera es la escena donde el sujeto hace su entrada sobre un fondo de estrategias heredadas. La modernización es la emergencia de estrategias centradas en los sistemas, en los procesos, en las estructuras. Estas estrategias surgen denunciando críticamente la ilusoria existencia del sujeto autónomo, aquél que había inaugurado la modernidad. Para el pensamiento de la modernización el sujeto no es causa de, sino efecto, efecto de una organización que subyace y lo determina. Por último tenemos la posmodernización. Es la escena donde se desanudas las regularidades fijadas sólidamente por la estructura. En ellas la estrategia debe asumir el grado radical de contingencia; luego veremos a qué me refiero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;1) Modernidad&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;A principios del siglo XIX irrumpe el sujeto en el arte de la guerra. Lo hace sobre las estrategias tramadas a partir del saber heredado, fundado en el heroísmo y una tradición bélica densamente ritualizada. Veamos la siguiente escena. Se desarrolla una batalla. En cierto momento los que están a cargo de uno de los ejércitos, el monárquico, evalúan que hay condiciones tácticas para la victoria. Como estas tropas solían ser nobles, mercenarios, o levados a la fuerza, nadie quería, en última instancia, batallar. Entonces, como se estilaba tradicionalmente, se enviaban emisarios al enemigo haciéndole ver las ventajas tácticas que se habían logrado para forzar una rendición, y evitar el derramamiento de sangre. Esto funcionó así por mucho tiempo. Pero en un momento el sujeto ingresa en el arte de la guerra, bajo la forma de Ejercito Nacional. Cuando los emisarios de los ejércitos monárquicos llegaban a negociar la rendición, de los supuestos aventajados tácticos, las tropas nacionales respondían: “Así? estamos en desventaja táctica? Bueno, vengan y sáquenos”. Los nobles no querían terminar su vida noble tan rápido, los mercenarios no aceptaban riesgos tan altos, y los levados, si podían, desertaban. Eso es sujeto, el ejército nacional, sobre un fondo de inerte saber bélico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;2) Modernización.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En la guerra el nivel de profesionalización significó la formación del complejo militar industrial. La profesionalización se da tanto en el ejército, (es decir en la fuerza de destrucción), como en la producción, (creció tanto que fuepreciso crear una nueva palabra para designar esa área del aparato militar: la logística).&lt;br /&gt;La optimización del poder de producción abre una lógica nueva, la guerra económica, dos ejemplos: a) durante la guerra en el Océano Atlántico los alemanes habían infectado el mar con submarinos tratando de bloquear las islas británicas, la cantidad de barcos hundidos era enorme, entre marzo y julio de 1942 los alemanes habían hundido 2.373.000 de toneladas. Pero más enorme aún era la capacidad productiva de EEUU, quienes lograban botar un buque carguero Liberty por día. La capacidad productiva del complejo militar industrial aliado superó ampliamente la capacidad destructiva de la marina de los alemanes; b) el otro ejemplo se refiere al combate de tanques. Es sabido que los alemanes lograron producir los tanques de mayor calidad, sin embargo no en mayor cantidad. Las estadísticas cuentan que por cada panzer alemán destruido eran puestos fuera de combate siete tanques Sherman aliados. En el bando soviético, “se calculaba que a principios de 1945, los tanques del ejército rojo luchaban diez contra uno”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn1" name="_ednref1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;.&lt;br /&gt;Ya no basta el acto subjetivo del ejército nacional, ahora es preciso que una estructura, fundamentalmente productiva, gane la guerra.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;3) Posmodernización&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El mundo bipolar, la guerra fría, se calentaba en los márgenes. En Vietnam, medio oriente, en centro América, en África, por todos lados la hipótesis general del conflicto OTAN vs. Pacto de Varsovia, se actualizaba y se corregía. En ese proceso se logró, a ambos lados del conflicto, estabilizar cierta estructura del acontecer bélico. Las contingencias eran datos menores en el devenir del conflicto. Pero llegó un día, del año 1989, que una de las parcialidades se desmoronó: cae la URSS. Esto altera el universo bélico, sus actores, las estrategias y las tácticas. Fue en ese mismo año que los EEUU botaban su primer avión invisible al radar. Pensado para poder atacar a la URSS, cuyo sistema de defensas anti aéreas se organizaba en modernos sistemas de radar, el avión F 117 tiene su bautismo el mismo año que su hipotético enemigo se esfuma del universo bélico. El bautismo de fuego lo hizo en Panamá, dejando caer bombas sobre un ejército que carecía absolutamente de radares. Y un poco después, creo que en 1996, fue derribado el primer F 117; fue en Kosovo, otro precario ejercito sin radar. Un funcionario yanquee, a quién se lo señalaba como responsable, dijo “qué vamos a hacer, las balas no tienen radares!”. El espacio bélico es la contingencia pura, es la timba de miles de balas lanzadas azarosamente. Ya no es el espacio regular monitoreado por radares. Es la fortuna de los artilleros y los pilotos: de nada sirven los aviones invisibles en este cielo.&lt;br /&gt;Concluimos, modernidad: el sujeto, en el corazón de las tácticas heredadas, irrumpe y vence. Modernización: aparece el carácter superficial de un sujeto autónomo; revelándose que lo determinante se halla en las estructuras. Por último, la posmodernización, que es el desmoronamiento de las regularidades, o de otro modo: la contingencia deja de ser un dato y pasa a ser la condición inicial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref1" name="_edn1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt; Selecciones del Reader´s Digest; Gran Crónica de la Segunda Guerra Mundial; vól. 3, pág. 335&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8071336275739920695-8194170963617865828?l=andrespezzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://andrespezzola.blogspot.com/feeds/8194170963617865828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/2009/07/filosofia-y-arte-de-la-guerra.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default/8194170963617865828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default/8194170963617865828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/2009/07/filosofia-y-arte-de-la-guerra.html' title='filosofía y arte de la guerra'/><author><name>Andres Pezzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657795034098594678</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://4.bp.blogspot.com/_zo2XUuu9PTo/SmZ3sFbvMOI/AAAAAAAAABM/iMzcGn0FHxU/S220/Ensayos+en+vivo+++10.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8071336275739920695.post-1520896249103762234</id><published>2009-07-21T19:29:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T19:33:53.642-07:00</updated><title type='text'>Arqueología, arte de la guerra y epistemología</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El arte de la guerra, la epistemología y la arqueología  desde el siglo XIX al XXI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Introducción&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto que sigue quiere pensar una época comprendida entre principios de siglo XIX y finales del XX.  No la definimos en su unidad sino en su dispersión. Esta dispersión histórica está ordenada en tres etapas moderna, modernista y posmoderna. Tomemos un lápiz y un papel y dibujemos en él una cuadro con nueve casilleros; tres líneas y tres columnas.. Cada columna la encabeza un período: moderna, modernista y posmodernista. Y cada línea un item: de la guerra, de la epistemología y de la arqueología. En cada casillero vamos a colocar varios hechos o elementos y luego vamos a establecer relaciones. Por ejemplo en el casillero de la línea de la guerra, en la columna moderna, ponemos: tecnicismo bélico, ejércitos de masas y guerra de trincheras; en el casillero de la epistemología – moderna, ponemos: positivismo, empirismo lógico e Historia; y en el moderna – de la arqueología, ponemos: historicismo cultural, historización estratigráfica y rescate de objetos preciosos. Ahora en la línea de de la epistemología ponemos, en la columna modernista: tecnología electrónica, Teoría General de los Sistemas, Método Hipotético Deductivo y normalización de las disciplinas científicas. Por último, en la misma línea, en la columna posmodernista: fragmentación del saber, aplastamiento epistemológico y dinámica de postulación de hipótesis  ad hoc. El resto de los casilleros pueden ser completados mientras se realiza la lectura del trabajo, para esta introducción los cinco casilleros mencionados bastan.  Entonces, las relaciones entre los elementos de los distintos casilleros pueden ser fuertes o débiles. Todos los casos que pertenecen a la misma columna comparten relaciones determinantes, o fuertes; y los casos que están en la misma línea guardan una relación más atenuada. Según este trabajo existe una relación mayor, o determinante, entre la guerra de trincheras, el empirismo lógico y el historicismo cultural; que entre los casilleros de una misma línea.&lt;br /&gt;Esto sucede porque entre los casos de las columnas existe, como un hilo que enhebra cuencas para hacer collares, un mismo sujeto. En cambio entre los casos de las líneas no hay relación, en el sentido fuerte, pues están separados por acontecimientos radicales. Aquí aparece un límite del trabajo. Por un lado, no vamos a indagar qué son esos sujetos, en qué consisten, o cuál es su fundamento. Queda para otra vez dicha tarea, por cierto apasionante. Por el otro, la referencia a los acontecimientos que separan a los casilleros de cada línea, no va a ser analizada en profundidad. Nos limitamos a decir que entre la época clásica  y la moderna existe una ruptura; entre la moderna y la modernista una relación de suplementación&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;, y entre la modernista y la posmodernista un enrarecimiento. En fin, nos limitamos a decir que los casos organizados por columnas están unidos por un mismo sujeto y que los casos que se ordenan en línea están separados por acontecimientos de ruptura. Nada más sabemos, ni buscamos saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;              Modernidad&lt;br /&gt;De la época clásica a la Moderna&lt;br /&gt;Michel Foucault en las Palabras y las cosas escribe sobre este pasaje “La constitución de tantas ciencias positivas, la aparición de la literatura, el repliegue de la filosofía sobre su propio devenir, el surgimiento de la historia como saber y como modo de ser de la empiricidad a la vez, no son sino otros tantos signos de una ruptura profunda. Signos dispersos en el espacio del saber ya que se dejan percibir aquí en la formación de una filología, allá en la de una economía política y más allá en la de una biología. Dispersión en la cronología también: ciertamente, el conjunto del fenómeno se sitúa entre fechas fácilmente asignables, los puntos extremos son los años 1775 y 1825”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn1" name="_ednref1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[I]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. A raíz de estas lecturas trazamos el límite entre la época clásica y la moderna a principios del siglo XIX, no sólo en el espacio del saber, lo que Foucault llama una Episteme, sino también en el espacio del Arte de la Guerra, de la Epistemología y de la Arqueología&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las nuevas expectativas en el arte de la guerra    &lt;br /&gt;A principios del siglo XIX irrumpe una nueva subjetividad que pone en jaque el modo en que la época clásica producía saber, hacía la guerra o practicaba la Arqueología. Veamos un ejemplo: si bien el período que llamamos moderno empieza en 1825, y el caso que sigue es anterior, lo considero un antecedente válido que muestra la dirección que tomará la guerra: Corre el siglo XIX y los ejércitos monárquicos intentan destruir la revolución que se extiende por Europa. A la cabeza de ésta va Napoleón, quien comprendió dónde hacían agua sus enemigos: “Grupos de soldados franceses desamados aparecían en puestos avanzados prusianos o austríacos y conversaban amistosamente sobre la libertad y la igualdad, dejando, al irse, volantes propagandísticos en manos de sus “amigos”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn2" name="_ednref2"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[II]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Las nuevas tácticas revolucionarias eran impugnadas por el código de honor que regulaba la guerra. El pragmatismo va copando el modo de hacer la guerra y ya no hay lugar para la heroica carga de caballería terminaba, ahora destinada a perecer ante la fusilería de la infantería plebeya... y sus cañones. Una nueva lógica inunda el campo de batalla. Un nuevo pensamiento guerrea de modo versátil, ante un enemigo que no puede pensar en las nacientes condiciones de lucha.&lt;br /&gt;Otro ejemplo que muestra la nueva racionalidad operando de modo resuelto es la guerra de secesión de EEUU entre 1861 y 1865: “En la guerra (...) se vieron por primera vez una cantidad asombrosa de innovaciones y mejoras bélicas. Para empezar, el rifle de repetición –inicialmente, el Spencer-, alambradas defensivas, minas terrestres y trampas cazabobos, granadas y morteros, balas explosivas y lanzallamas, submarinos, minas navales y torpedos, artillería montada en ferrocarriles, torretas artilladas giratorias, miras telescópicas, periscopios de trinchera. Se empleó por primera vez la ametralladora Requa y en 1864 el Sur consideró el empleo de “granadas asfixiantes”, aunque no hay registro de que éstas se hayan llegado a usar”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn3" name="_ednref3"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[III]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;Impresionante avance tecnológico que va a transformar el modo de hacer la guerra. Pero lo que le da su profundo carácter moderno es el uso estratégico del telégrafo y del ferrocarril. Los ferrocarriles permitieron gran movilidad de tropas; en una oportunidad  Los Confederados lograron trasladar a una distancia de dos mil kilómetros a unos 16.000 soldados en el lapso de una semana. El otro punto interesante es el uso y tendido de  telégrafo. Durante el ultimo año de la guerra, el Servicio de telégrafo militar tendió un promedio que superó los 300 kilómetros de cable por día. Durante la guerra el General Grant, en su gestión como Comandante en Jefe, mantuvo un control cotidiano sobre medio millón de hombres, desplegados sobre un área de casi un millón y medio de kilómetros cuadrados, gracias a la red de telégrafos&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn4" name="_ednref4"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[IV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Quiero aclarar que no estoy postulando un determinismo tecnológico en última instancia. El uso militar del telégrafo y el ferrocarril son productos de una nueva racionalidad y no sus causas.&lt;br /&gt;Otro caso maduro de un nuevo modo de hacer la guerra es el ejército prusiano en la batalla de Sadova, año 1866. El Mariscal Von Moltke es el primer general que no se encuentra en el campo de batallas dirigiendo, sino que lo hace frente a un mapa. Técnicamente tampoco hay un campo, ahora la batalla se desarrolla sobre extensas áreas.  Y para extensos batallas extensos ejércitos.  ”Con Moltke, (comienza) la era de los ejércitos gigantescos” que logra dirigir gracias al ferrocarril y el telégrafo&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn5" name="_ednref5"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[V]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Ejércitos de masas, desplegados sobre extensas zonas de combate, dirigidos a la distancia; y abastecidos por una industria nacional militarizada. “La guerra se había transformado en la industria nacional prusiana&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; y sus oficiales eran hombres de negocios de la guerra. Ellos aportaron a su profesión un inédito grado de eficiencia, y emplearon  ferrocarriles para combatir de una forma que los franceses ni siquiera soñaron”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn6" name="_ednref6"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[VI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Surgen los ejércitos nacionales y con ellos el viejo estilo de guerrear había terminado. El estilo que ponía el acento en el liderazgo brillante e intuitivo, en una moral alta y magníficas cargas de caballería. Los mercenarios y los caballeros no podían competir contra un ejército de masas óptimamente organizado, con superioridad numérica y dirigido, no con instinto, sino con fría eficacia; al ritmo de los trenes y telégrafos&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn7" name="_ednref7"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[VII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen: las nuevas características del hacer la guerra (el ejército de masas que se despliega sobre extensas zonas, con un alto grado de desarrollo tecnológico, en sus pertrechos, en la comunicación, la movilidad, pero también con nuevas estrategias, nuevos pensamientos y nuevas concepciones; ha provocado en los espíritus de la época una excesiva confianza en las innovaciones materiales e inmateriales. La nueva Verdad en el campo bélico trae consigo promesas y expectativas que veremos van a ser de difícil  realización.&lt;br /&gt;         &lt;br /&gt;La modernidad como primavera hace florecer al siglo XIX&lt;br /&gt;Nuevas ideas, objetos, teorías y disciplinas aparecen. Desde Francia, en la cuarta década del siglo XIX, el positivismo se expande por Europa y el mundo occidental. Surgen la Economía Política, la Filología y la Biología. Fue publicado La Teoría de la Tierra (1785), por  el escocés James Hutton (1726-1797), que favoreció al desarrollo de la geología moderna y estableció las bases para la excavación arqueológica. También , por Charles Lyell (1797-1875), Principios de Geología. (1833), donde postula la unidad universal de los fenómenos geológicos. Esto permitió afirmar que el pasado lejano y el presente comparten los mismos procesos geológicos. Aparece también Teoría de la Prehistoria, publicada por Jaques Boucher de Perthes (1788-1868), quien en 1841 publicó las pruebas que indicaban que el hombre había existido mucho antes que el Gran Diluvio Bíblico; y en 1865 , Jhon  Lubbock publicó Prehistory times: la tesis del libro es que más allá de los cinco mil años bíblicos de la sagrada escritura, más allá de ese período histórico, debió existir una prehistoria. Aparecía el aporte teórico de Charles Darwin (1809-1882) cuya obra, el Origen de las Especies (1859) estableció el concepto de evolución como modelo de explicación del origen y desarrollo de las plantas y los animales. El concepto de evolución no era nuevo, pero Darwin descubrió  que la evolución funciona por la selección natural del más apto. El otro gran trabajo de Darwin, el Origen del Hombre se publicó en 1871, allí se ampliaba lo ya dicho, el hombre había evolucionado por el mismo principio de que animales y plantas. Ahora quedaba a la arqueología moderna encontrar los vestigios materiales de esa evolución&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn8" name="_ednref8"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[VIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;              Es en este prolífico contexto, donde los acontecimientos se encadenan y se suceden,  es donde tiene lugar la irrupción de una arqueología moderna. Durante la época clásica lo que más se parece a una arqueología, pero lejos ésta de pertenecer a la misma especie, es la Historia Natural. Una suerte de coleccionismo de objetos preciosos y exóticos, exhibidos en las salas de los palacios reales, u otros mobiliarios de la nobleza. Podían verse huesos de dragones y de otros monstruos extintos por catástrofes bíblicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad moderna: la excesiva expectativa en el progreso&lt;br /&gt;Sea en la guerra, o en el conocimiento, la verdad promueve una excesiva fe en el progreso de estas. El positivismo buscó producir un tamiz filosófico sobre el cual zarandear los distintos saberes heredados de la época clásica. Su malla dejaría pasar la fina arena de los saberes empíricos impidiendo el paso de los términos metafísicos. Este procedimiento fue recibido con un elevadísimo nivel de expectativas. Dice Foucault en una entrevista ”Ahora bien, en este mismo siglo XIX se esperaba, se soñaba, con el gran mito escatológico de esa época que ha sido el siguiente: actuar de tal modo que ese conocimiento del hombre surtiese tal efecto que el hombre pudiese ser  liberado de  sus alienaciones, liberado de todas las determinación que no controlaba”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn9" name="_ednref9"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[IX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Las disciplinas en cuestión, economía política, biología y filología, habían descubierto los límites del hombre; la fatiga, el lenguaje, la muerte. La fe en el progreso indefinido del conocimiento implicaba que en algún momento la ciencia podría desentrañar esos nudos: el trabajo no daría fatiga, la vida no sería la otra cara de la muerte y podría crearse un lenguaje perfecto y transparente que no dé lugar a espejismos y fantasmas. En el campo de la guerra sucede algo muy similar. Las expectativas decían: “si el fuego de artillería esta bien organizado la infantería solo tiene que avanzar para ocupar posiciones”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn10" name="_ednref10"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[X]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad moderna: estática, estratigráfica e histórica&lt;br /&gt;          Si el padre del saber moderno es el Positivismo su madre es La Historia. La experiencia del tiempo deja de ser finalista y catastrófica; ahora se vive como una línea que lleva hacia el progreso. Desde este momento el Universo, el Mundo y el Hombre tienen una Historia que debe ser contada más allá de los textos bíblicos. La primera impresión es que el modo moderno de comprender el tiempo es dinámico. Pero quiero advertir que la Historia, como una forma particular histórica de entender el devenir, no tiene nada de dinámico sino todo lo contrario. El devenir histórico será, en esos tiempos, lineal y progresivo. Pero esa linealidad y esa progresión serán vertical y estática. La Historia será como una firme columna que se apoya en los sustratos de la prehistoria y se eleva hacía la promesas formuladas por el cientifiscismo positivista y el tecnicismo bélico.&lt;br /&gt;Occidente poseía dos experiencias del devenir, una cíclica y cósmica; y la otra finalista y catastrófica. Frente a estas experiencias los modernos proponen una comprensión no estática del tiempo; pero sólo en apariencia. Del mismo modo el uso del ferrocarril y del telégrafo pueden inducir a pensar que la guerra se haría móvil y versátil, pero lo cierto es que toda ese potencial movilidad deviene en una estancada guerra de posiciones, de trincheras. En fin, la verdad moderna no sólo promueve elevadas expectativas de progreso bélico o científico, sino que también promueve expectativas respecto del devenir histórico: se espera que la historia avance, pero se descubre que ella fue construida de modo vertical, en las paredes de un poso o fosa, llamado por los militares trinchera, llamada por lo arqueólogos estratigrafías. Es más, los militares y los arqueólogos resultaron ser las mismas personas. No es casualidad que la normalización de las técnicas de excavación coincida con los procedimientos para construir trincheras, en cuyas paredes podía observarse la estratificación geológica. Todo se hacía con un minucioso y prolijo registro, típico de la obsesiva conducta militar. De hecho los padres de la arqueología moderna fueron militares, por ejemplo, General Augustus Lane-Fox Pitt Rivers (1827-1900), Sir William Flinders Petrie (1853-1942) y Sir Mortimer Wheeler (1890-1976)&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn11" name="_ednref11"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Por ello cavaban trincheras en cuyas paredes se podía ver la sucesión de capas y a través de ella el paso de la Historia. Las técnicas para hacer una estratigrafía y para hacer una trinchera son las mismas. Los constructores de estratigrafías y de trincheras también son los mismos. Figuremonos una estratigrafía. Se cava una fosa y luego se lee en las paredes las distintas capas de sedimentos. Cuanto más profundo es el sedimento mayor su antigüedad. La Historia es un sedimento, es cristal y polvo. Apisonado, compactado por estratos. En esa densidad geológica aparece l inconmensurable Historia. En las paredes de una trinchera se refuta a la cronología bíblica.  &lt;br /&gt;La Historia se reveló sumamente estática. El progreso fue una promesa, una expectativa inalcanzable. La Historia no debe entenderse como compliación de hechos, sino como el modo de ser de lo empírico a partir de lo cual pueden ser afirmados, ordenados y estudiados los objetos de saber. La Historia no es tanto la figura de la movilidad y la progresión sino un lugar donde nace todo lo que llega a la experiencia moderna. Todo, de pronto, contiene historia y encima ofrecida al saber. La Historia se convirtió en el limite, en la base, en el soporte del pensamiento. Sucede a pesar del sujeto. La Historia asesta en el pensamiento moderno, dejándole una marca imborrable que aparece cómo una pregunta, que aquel ya no podrá dejar de preguntarse: ¿Qué significa para el pensamiento el tener ya historia? Nada de progresión y movilidad, eso no llegó nunca a suceder. La dinámica y la movilidad vendrán con la modernización, con la Segunda Guerra Mundial, abriendo la época de oro del Siglo XX, entre 1945 y 1970.  Paradójicamente el pensamiento modernista logra incorporar la dinámica cuando concentra la atención sobre la dimensión sincrónica del sistema. En la reflexión se abre la dimensión sincrónica para acceder en la acción, bélica o epistémica, a los sistemas móviles, abiertos, en interacción con el contexto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frustración moderna&lt;br /&gt;Pero la Historia no avanzó, la guerra moderna no trajo las victorias prometidas y el positivismo no desanudó la finitud del Hombre. Las cosas no resultaron como se esperaban. La continua marcha del cambio, una suma de progresos parciales,  llevó a un callejón sin salida. Los que tomaban decisiones a nivel estratégico estaban demasiados confiados en la superioridad del ejército de masas, y en la novedad de la ametralladora y la artillería pesada. Los que debían pensar la guerra no lo hicieron; el arte o la ciencia de la guerra se transformó en un tecnicismo.  La trinchera fue el paredón contra el cual se golpeó el tecnicismo de la guerra, que ocupo el lugar dejado por el arte de la guerra.&lt;br /&gt;En el caso del campo del saber, el paredón contra el que se da el progreso indefinido fue el vacío del ser del hombre, dice Foucault: “se convertía al hombre en objeto de conocimiento para que el hombre pudiese convertirse en sujeto de su propia libertad y de su propia existencia. Pues bien lo que ocurrió, (...), es que a medida que se desarrollaban estas investigaciones sobre él en tanto que objeto posible del saber, y , pese a que se descubrió algo muy serio, este famoso hombre, esa naturaleza humana o esa esencia humana, lo propio del hombre, eso nunca se encontró (...) Por consiguiente el hombre se volatilizaba a medida que era horadado en sus profundidades. Cuanto más lejos se iba menos se lo encontraba”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn12" name="_ednref12"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. En fin, la etapa moderna de la época contemporánea concluye a principios de siglo XX. Es la expresión del agotamiento de la lógica moderna la Gran Guerra de 1914 – 1918 y el positivismo lógico. El pensamiento moderno pasa sus últimos días abatido por la frustración de sus expectativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El empirismo lógico: mariscal de la derrota&lt;br /&gt;El empirismo lógico de principios del siglo XX es la maduración del positivismo de mediados del XIX, de Comte y de Saint Simon. El objetivo fundamental del empirismo lógico era lograr un lenguaje transparente para uso científico. Las innovaciones que había desarrollado esta corriente le permitía concentrar sus fuerzas sobre espacios reducidos del saber. Desde ahora, la ciencia positiva, se abocaría a lo positivo. Sólo es lo que es dado. Luego supone que a cada objeto dado corresponde un enunciado. Se deshace de los  enunciados de valor, porque no tienen correlato en el mundo positivo. Por último, su exhaustiva tarea encuentra fuerzas en una fe sin prescendente:  la unidad fundamental del método de la ciencia. Este punto habilita al científico a fantasear un futuro utópico donde la Física es el paradigma total de la ciencia.&lt;br /&gt;Pero con el tiempo las promesas no se cumplen y las expectativas comienzan a frustrarse. El barco se hunde y los que pueden lo abandonan. Dos ejemplos del naufragio: Uno es la obra de Ludwing Wittgenstein (1883-1950), a caballo entre la época moderna y el modernismo este autor “es el único en la historia que produjo dos sistemas filosóficos totalmente diferentes en el curso de su vida, cada uno de los cuales dominó por lo menos a una generación y generó dos corrientes de pensamiento, con sus protagonistas  y sus discípulos absolutamente antagónicos”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn13" name="_ednref13"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;, le hace decir  Ricardo Piglia, en la novela Respiración artificial, a Tardewski, uno de los personajes. El otro caso fue el de Sir Karl Popper, quien participó del circulo de Viena, enclave empirista en el cual participaba también Hempel, y luego tomó distancia de aquel para fundar una nueva corrientes epistemológica. Su espina dorsal era el método hipotético deductivo. Pero para ello hay que esperar a la maduración del período modernista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tecnicismo bélico, el nivel más bajo en el  arte de hacer la guerra&lt;br /&gt;Para cerrar quería remarcar que los militares modernos han tenido poca imaginación o poco vuelo teórico. Para J Laffin la Gran Guerra, en términos de pensamiento militar, no había tenido nada de “Gran”: “Los generales fueron obstinados, criminalmente estúpidos, ridículamente rígidos, totalmente carentes de iniciativa, patéticamente débiles y absolutamente inhumanos”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn14" name="_ednref14"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XIV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. La falta de Grandes Comandantes se debió al dominio que ejercía el empirismo, el pragmatismo y el tecnicismo sobre el pensamiento bélico. Pensamientos al ras de los hechos puros, sin muchos nivel de abstracción o teorización. Quizás muy útil a la hora de impugnar ideas metafísicas heredadas de una época anterior, como por ejemplo, “que un soldado francés vale por uno y medio alemán”, por razones raciales, pero poco útil al momento de desarrollar una estrategia inteligente. La operación de suprimir los términos metafísicos del discurso productor de conocimiento, o del discurso del arte de guerra, es exitoso en un comienzo, pero tiene un límite. Es que no puede pensar más allá de lo dado. Recuerdo que durante los cursos teóricos de la materia de epistemología el profesor distinguía entre tres tipos de términos: metafísicos, teóricos y observacionales.  El objetivo del empirismo lógico era deshacerse de los términos metafísicos, para constituir un lenguaje científico sólo compuesto de términos observacionales. Pero al momento de deshacerse del lastre metafísico con ello iban también los términos teóricos&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Este era el motivo por el cual el empirismo era pobre en producción teórica. Y quizás también fue el motivo del pobre nivel de arte que tubo la guerra a comienzos del siglo XX. Seguro que existieron antecedentes y casos aislados de lucidez teórica y arte bélico. Luego veremos en la batalla de Cambrai uno de los casos. Y lucidez teórica de finales del siglo XIX y principios del XX ... vienen a mi cabeza, por lo menos tres nombres. No hace Falta Mencionarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Historia y la guerra: cavadores de trincheras&lt;br /&gt;Existe una concordancia más entre el campo de la guerra y el del saber en la configuración moderna. Uno de los acontecimientos fundamentales del siglo XIX es la aparición de la Historia y del tiempo histórico que desplaza definitivamente al tiempo bíblico. Todas las cosas obtienen consistencia ontológica en su historia. Todas las cosas tienen historia y eso les da su anclaje en el ser. Historia incalculablemente, remota, cuyo origen es insondable; distancia en el tiempo que les da a los entes una consistencia densa, pesada y espesa. Todo lo que es tiene una historia. Las cosas ofrecidas al saber están en un medio sólido y consistente. De igual modo, todo lo que se ofrece para ser pensado en términos bélicos, habita un medio denso, sólido y consistente. Y en ese medio la guerra no puede ser de otro modo mas que hipo móvil. Es la guerra de posiciones, la guerra defensiva. En La Gran Guerra las extendidas trincheras desaceleraron el ritmo del conflicto. No hubo movilidad en la línea de fuego. El  campo se plagó de sólidas y profundas trincheras. Ya dijimos que la expectativa era muy distinta. Tras la modernidad vendrá el modernismo, quien verá nacer una nueva racionalidad. Se abre al saber y a la guerra el dinamismo y la movilidad. La teoría general de los sistemas, la guerra móvil y la arqueología procesual intentan pensar en esa masa densa y consistente  del ser pero teniendo en cuenta lo dinámico, el proceso y el fluir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Modernización&lt;br /&gt;El complejo militar industrial: hibridación del poder y el conocimiento&lt;br /&gt;En la época anterior el poder y el conocimiento se articularon en torno de las industrias militares de las naciones y de los imperios. Lo que llamamos tecnicismo bélico, (el aplastamiento del arte de la guerra provocado por la excesiva fe en el progreso tecnológico) fue uno de los efectos de ello. Pero  no tiene punto de comparación con las nuevas dimensiones que adquiere el complejo militar industrial durante el modernismo. En 1940 EEUU producía 333 tanques y 2.141 aviones, en 1943, 29.497 tanques y 85.898 aviones. El complejo militar industrial es el cruzamiento sistemático del aparato científico, el bélico y el industrial. Este cruzamiento redefine el modo en que el modernismo va a pensar y a hacer la guerra y el saber, en cuatro sentidos:&lt;br /&gt;1)    La guerra, en el aspecto táctico se vuelve dinámica, móvil, versátil, terminando con el callejón sin salida que había significado la guerra de posiciones en las trincheras. Del mismo modo el conocimiento se hace dinámico y móvil; paradojicamente esto se logra suprimiendo la dimensión diacrónica que permite pensar el aspecto sincrónico de los sistemas.&lt;br /&gt;2)    La guerra y el conocimiento incorporan nuevas tecnologías, alterando sus respectivas naturalezas.&lt;br /&gt;3)     El espacio de la guerra y del saber conocen una abstracción. El primero conoce una duplicación del campo de batalla; y el segundo una duplicación del campo empírico de los hechos particulares. La abstracción del campo de batalla y de lo empírico ocurre en la misma dirección y con igual fuerza..&lt;br /&gt;4) Por último, el cruzamiento del aparato científico, industrial y militar, va a provocar dos hechos. Por un lado la profesionalización, institucionalización y normalización de los métodos científicos y de las técnicas de producción de tecnologías y armamentos. Por el otro, derivado del primero, un crecimiento sin precedentes en los estándares de producción de saberes y pertrechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El saber y el poder: móvil y dinámico&lt;br /&gt;La guerra de posiciones fue al arte de la guerra lo que la búsqueda del lenguaje transparente al empirismo lógico: frustración de las expectativas y el estancamiento. El precio que pagaron para el desbloqueo de prácticas y discursos fue abandonar la Historia. La verdad modernista es dinámica, abierta e incompleta; contrario a la verdad moderna que es estática, cerrada, y completa. Y el precio que paga el modernismo por el dinamismo es el abandono de la Historia a favor del sistema. A partir de ahora el devenir pierde su formato histórico para ingresar en un sistema, en una estructura. Paradoja, el devenir se hace dinámico cuando se habilita en el pensamiento la dimensión sincrónica del mismo. Esta dimensión permitió pensar la guerra de otro modo, y permitió producir el conocimiento, también, de otro modo.&lt;br /&gt;La guerra: Blitzkrieg&lt;br /&gt;Habíamos visto que en la guerra de posiciones, en la trinchera, el arte bélico desaparecía y chocaba contra un callejón sin salida. Fue en la Gran Guerra, después llamada Primer Guerra Mundial, cuando se agota la lógica bélica moderna. Pero en ella encontramos un pequeño antecedente, de lo que será luego el modernismo, en 1917 tubo lugar una batalla de tanques, la primera en la historia, en Cambrai, en la cual el bando aliado venció.&lt;br /&gt;El Tank´s Corp era considerado inútil por parte de los infantes, puesto que había demostrado serlo durante la batalla de Cambrai. Pero los que estaban a cargo del cuerpo de tanques idearon un plan de batalla sin precedentes. Buscaron en el frente un terreno poco accidentado y esperaron a la estación seca para evitar el lodazal. La batalla tubo lugar el 20 de noviembre de 1917 y se utilizaron 460 tanques MK por parte del bando franco-britanico. La batalla sienta un verdadero precedente puesto que todo el plan se realizó desde una lógica absolutamente novedosa. Las ofensivas que tuvieron lugar en la primer guerra mundial cumplían siempre con un patrón regular. Primero un intenso bombardeo de artillería intentaba ablandar las defensas enemigas, principalmente destrozando los alambres de púas. Luego oleadas masivas de infantería se lanzaban contra la línea enemiga, las más de las veces repelidas por el fuego de ametralladora. Pero en la batalla de Cambrai el plan era otro. En primer lugar se eligió el lugar por sus escasos accidentes geográficos, segundo, no se utilizó fuego de artillería previo, para no despertar sospechas del ataque. La ofensiva blindada fue de una extraordinaria eficacia, por primera vez los aliados lograban avanzar en el territorio imponiendo movilidad a una guerra sumamente estática.  Sin embargo esta batalla sigue utilizando al tanque de guerra de modo clásico: el tanque avanza despejando las alambradas y cubriendo a la infantería, que viene detrás para asaltar las trincheras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1939, La guerra relámpago&lt;br /&gt;Para encontrar una lógica absolutamente nueva nos tenemos que remontar al primero de septiembre de 1939, cuando las tropas nazis invaden Polonia (junto con las tropas soviéticas) inaugurando lo que se llamó guerra móvil o Blitzkrieg.&lt;br /&gt;En el esquema clásico la artillería ablandaba las posiciones defensivas y la infantería avanzaba. El alcance limitado de la artillería, unos 30 km, y la movilidad reducida de infantería a pie, unos 5 km por hora,  hacia que la estrategia moderna resulte hipomóvil y estática.  Pero los Alemanes habían innovado suplantando a la artillería por los bombarderos en picado stuka, aviones que podían colocar una bomba con la misma precisión que la artillería pero multiplicando el alcance de modo inimaginable, con unos 300 km de alcance. Y en lugar de la infantería, lenta y pesada, ahora atacarían los tanques, que logran una velocidad de 60 km por hora.  La gran novedad consistía en suplantar la artillería por los aviones y separar a los tanques de la infantería; relevarlos de la tarea de cubrir a los infantes en su lento avance despejando alambradas de espinos que defendían las trincheras.&lt;br /&gt;La invasión de Polonia ocurrió el 1º de septiembre de 1939. En la ofensiva no había infantería y artillería, como era costumbre, sino 1.728 blindados y 2.695 aviones. Quien defendía seguía pensando según la lógica heredada “El mando polaco ha quedado totalmente sorprendido. Veía el comienzo de las hostilidades conforme al precedente de 1914: quince días para la concentración de tropas, sin mas operaciones que escaramuzas en la frontera”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn15" name="_ednref15"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Igualmente sorprendidos Francia e Inglaterra: “Polonia, que los estados mayores occidentales preveían que resistiría un año, ha quedado aplastada en 19 días”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn16" name="_ednref16"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XVI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. &lt;br /&gt;Frente a este esquema ofensivo de la guerra móvil, Francia, que era el histórico rival de Alemania, sólo puede responder del modo tradicional, atrincherado: “el dogma de la línea de Maginot se impone como una disciplina intelectual a toda la jerarquía militar”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn17" name="_ednref17"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XVII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Maginot es un complejo de fortificaciones y refugios subterráneos que se extiende desde Bélgica hasta Suiza, formando frente a la frontera alemana un muro defensivo. Después de la primer guerra mundial el ejercito alemán y el francés se dedicaron a erigir complejos defensivos, en el caso alemán, la línea Sigfrid. Y según la cabeza tradicional “la línea Maginot y la línea Sigfried eran inexpugnables, el ejercito que se arriesgara a tomar la ofensiva, iría al desastre”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn18" name="_ednref18"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XVIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;El 10 de mayo de 1940 le llega la hora a Francia, que se había preparado para una guerra estática. La guerra de posiciones y la de movimiento llevan relojes distintos, tiempos muy diferentes, por ejemplo: según el criterio francés el fabuloso avance alemán debe detenerse “...” un esfuerzo como el que ha hecho el enemigo desde el 10 de mayo, y un avance como el que ha realizado, tienen que ir seguidos por un tiempo de pausa para reorganizar las unidades, restablecer las comunicaciones, hacer seguir la artillería, etc...”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn19" name="_ednref19"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XIX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Los analistas del Cuartel General Francés describen la batalla como debería ser y no como es.  Entre el 14 y 15 de mayo, las defensas  atacadas por lo blindados y la aviación alemana huyen despavoridas; están quebradas moralmente. Llegan al Cuartel General Francés noticias de última hora “los alemanes han conquistado tal pueblo” y el Cuartel General exclama “¡es absurdo! ¡es imposible! ¡es un rumor de quinta columna! Que se prohiba hablar de ello!“&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn20" name="_ednref20"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. El 16 de mayo ya es tarde para Francia, ordena a las tropas que se encuentran a ambos lados del frente rebasado por la guerra móvil que cierren la brecha. Grandes unidades hipomóviles se desplazan, pero ya es tarde. Por su parte los alemanes actúan del mismo modo que en Polonia: “las columnas de tanques capturan a regimientos que se creían a veinte leguas del enemigo, en la mañana del 17, la división de Rommel ha hecho 120 km, ha perdido 35 soldados y tiene 59 heridos, pero ha capturado 10.000 prisioneros y 100 tanques”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn21" name="_ednref21"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Una y otra vez se repite el mismo caso; los franceses calculan que el enemigo está en un lugar y éste aparece en otro adelantado 3 o 4 días respecto de dónde se lo esperaba.&lt;br /&gt;En fin, los franceses mantuvieron el tanque al servicio de la infantería y nunca pensaron una coordinación entre el ejercito y la fuerza aérea. En cambio los alemanes plantearon un esquema de vanguardia. El tanque quedó libre del apoyo de la infantería y una misma persona mandaba las columnas blindadas y a la fuerza aérea. En contraste con los franceses, acostumbrados a tiempos lentos y frentes estables, la organización de la comunicación y el abastecimiento alemán eran intachables y muy versátiles.&lt;br /&gt;Después de Francia la guerra móvil, o Blitzkrieg, se cobró otras víctimas. El 6 de abril de 1940 es atacada Yugoslavia. “Menos el heroísmo de la defensa, la guerra yugoslava es la repetición de la guerra polaca de 1939”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn22" name="_ednref22"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Los generales rehusaron escuchar  los consejos ingleses y optaron por una defensa integra de sus fronteras, una defensa estática. Los pasos son los mismos: la aviación alemana destruye a la yugoslava antes de que esta pueda despegar. Luego los blindados a toda velocidad atraviesan las defensas estáticas y operan por la retaguardia, coordinando con la aviación, desmantelando las comunicaciones, la logística, la moral. En once días se acaba la guerra. En 22 de junio de 1941 la guerra móvil llega a Rusia, y lo mismo, rapidez, aviación destruida en el suelo, envolvimiento y rendición masiva. Pero esta vez el invierno&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; congela el movimiento y comienza la derrota del ejercito alemán. Al final de la guerra los aliados incorporaron la Blitzkrieg, o guerra móvil, para superar el cerco de Normandía. El 27 de julio de 1944, al sur de Cherbourge, abrieron una brecha de ocho kilómetros en las líneas defensivas alemanas. En el lapso de veinticuatro horas lograron hacer pasar a la retaguardia nazi unas cuatro divisiones acorazadas, esto es unos 48.000 soldados. Las divisiones blindadas aliadas comenzaron a operar desmantelando las comunicaciones, la logística y las cadenas de mando alemanas en Normandía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Post guerra, 1967&lt;br /&gt;Luego fue la doctrina que dominó todas las escuelas militares convencionales hasta principios de los 70. Como caso paradigmático podemos mencionar la guerra de los seis días, en 1967, cuando los blindados y la aviación israelí pusieron en práctica, contra el ejercito egipcio, la guerra móvil. Los aviones egipcios fueron destruidos en tierra y los blindados rodearon a las tropas de Nasser forzando su rendición. Paradojas del destino, las tácticas elaboradas por los nazis terminan siendo la doctrina bélica del Estado de Israel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El  saber: sistemas abiertos y dinámicos&lt;br /&gt;Respecto del campo del conocimiento vemos, por lo menos,  dos ejemplos de nuevas disciplinas que comprenden los sistemas dinámicos: la cibernética y la ecología cultural. Respecto de la primera, Reynoso la considera dentro de las “teorías o modelos sistémicos” (...) “por su énfasis en los fenómenos dinámicos, en los universos totales abiertos a su entorno, en los procesos complejos y en las interacciones fuertes”.  La cibernética fue propuesta por Norbert Weiner hacia 1947”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn23" name="_ednref23"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. El otro antecedente es el enfoque ecológico. “Después de la Segunda Guerra Mundial se comprendió que no son las especies como tales las que constituyen las unidades de supervivencia, sino los sistemas de especies, en el contexto de un medio ambiente. Este es, en síntesis, el modelo ecosistémico, elaborado en ecología humana y animal por Howard Odum, R. Margalef y otros autores”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn24" name="_ednref24"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXIV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.  Este enfoque, en el campo de la antropología y la arqueología, inaugura la pregunta: ¿cómo funcionaban las culturas vivas? Es decir, más allá de la impresión estática que se habían hecho los arqueólogos, de la etapa moderna, sobre la cultura. Además destaca el hecho que “las culturas no se relacionan simplemente unas con otras, sino también con el entorno. Steward bautizó con el nombre de “ecología cultural” al estudio de los modos en los que la adaptación al medio puede motivar el cambio cultural”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn25" name="_ednref25"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. En arqueología el caso paradigmático fue la “importante excavación de Clark, de Star Carr, en el noroeste de Gran Bretaña, a principios de la década de los 50, demostró el gran volumen de datos que se podía extraer”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn26" name="_ednref26"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXVI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;En definitiva, el pasaje de racionalidad es el siguiente: de la Historia al sistema. Las preguntas que orientan el pensamiento cambian entre una racionalidad y otra. La pregunta que realiza la modernidad, sobre el origen, es reemplazada por ¿cómo funciona?; ¿cuáles son las leyes del funcionamiento?; el pasaje también contempla la suspensión del tiempo histórico para que tenga lugar el tiempo lógico, que es inmanente a la entidad que se estudia. El tiempo de la historia es un tiempo vertical, como un pozo de registro estratigráfico, en cambio el tiempo del sistema, o de la estructura, es un tiempo no-histórico, plegado a la dimensión sincrónica. Es en este punto donde aparece la primer propiedad que comparten las entidades que se modernizan: el carácter dinámico, de feedback, o retroalimentación con el entorno.&lt;br /&gt;La dinámica, como fuerza que se agrega sobre el campo heredado, surge de la distancia que toma el saber respecto de la base empírica, (entorno o exterior).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las nuevas tecnologías modifican el campo de la guerra y del conocimiento&lt;br /&gt;Ya habíamos visto en la etapa moderna que se funda una fructífera relación entre el campo de la guerra y el de la ciencia. Pero durante el período de modernización este vínculo se estrecha aún más, puesto que la ciencia en muchos aspectos se profesionaliza, al mismo tiempo que se vuelve orgánica del aparato militar industrial. En adelante la guerra, como nunca antes, va a ser el motor del progreso de la ciencia y de la técnica. Y al mismo tiempo, todo ese nuevo saber es refractado hacia otros campos disciplinarios.&lt;br /&gt;Durante principios del siglo XX era común la construcción de cronologías relativas, sobre la base de los extendidos estudios estratigráficos realizados hasta entonces. Pero en 1945 ocurren por primera vez las secuencias cronológicas absolutas gracias a la datación por radiocarbono. “La medición absoluta del tiempo mediante métodos científicos es sin duda uno de los grandes logros de la investigación interdisciplinar. Fundamentalmente se trataba de combinar la física y la química con la arqueología. Willard Libby fue el primero que desarrolló con éxito la técnica del radiocarbono, justo antes de finalizar la guerra. Su trabajo fue recompensado con un Premio Nobel en 1960”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn27" name="_ednref27"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXVII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. A partir de ahora los arqueólogos podrían datar cualquier objeto sin necesidad de recurrir a complicadas cronologías comparadas de culturas datadas por métodos históricos.&lt;br /&gt;Otro caso notable, de relación estrecha entre  los campos del conocimiento y el de la guerra, es la ya mencionada cibernética que se “concibió poco después de la Segunda Guerra mundial, en relación con el control y la corrección del tiro de los cañones antiaéreos”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn28" name="_ednref28"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXVIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. A través de la operación de feedback, o retroalimentación, el sistema de tiro lograba auto corregir el disparo haciendo que “los efectos pasaran a formar parte de las causas”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn29" name="_ednref29"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXIX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Cabe señalar que “Gregory Bateson, verdadero gurú de la contracultura californiana”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn30" name="_ednref30"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; fue influenciado directamente por la cibernética.&lt;br /&gt;Otro ejemplo: se trata de “una invención capital. En 1935, el Ministro del Aire de Inglaterra había preguntado por el rayo de la muerte, para ver si era imaginable utilizarlo contra bombarderos enemigo. Watson Watt, del National Physical Laboratory, le respondió que el rayo de la muerte no era realizable bajo esa forma, pero , en cambio, que no era imposible detectar un avión fuera del radio de la vista humana, gracias a la reflexión de las ondas electromagnéticas en la ionosfera, De esa respuesta nació la Radio Direction Finding, que cambiara sus iniciales RDF, por el nombre de RADAR“&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn31" name="_ednref31"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. La lista es larga, a vuelo de pájaro podemos mencionar la fisión nuclear, la cohetería y el motor de propulsión a chorro para aviones. Estas invenciones son producto de la relación simbiótica y estrecha que se instituye en el complejo militar industrial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abstracción del teatro de operaciones: radarización del campo de batalla&lt;br /&gt;Argumentar sobre cómo la guerra produce una abstracción del campo de batalla es un poco más difícil que hacerlo en el campo del conocimiento. Veamos los antecedentes. En la batalla de Sadoca, el ejército prusiano propuso una extensión del campo de batalla. El tren movilizaba las tropas y el telégrafo movilizaba las órdenes. Así se expande el campo de batalla. Y ya no habrá Gran Comandante que se encuentre en el campo de batalla dirigiendo. Ahora el que manda lo hace desde afuera del teatro de operaciones. Von Moltke lo hacía detrás de un mapa. En éste ejemplo encuentro cierta abstracción del campo de batalla. Pero en aquellos últimos años del siglo XIX  lo hegemónico era una concepción estática del teatro de operaciones.&lt;br /&gt;Dentro de la modernización la tecnología que expresa una abstracción determinante del campo de batalla es el radar. Funda un espacio nuevo dentro del campo de lucha. Durante la modernización la zona de conflicto se altera, por lo menos en dos sentidos: uno, se le agrega una variable radicalmente nueva: la velocidad (ya lo vimos con la guerra móvil); por el otro, se duplica en un espacio abstracto, proyectado sobre el espacio aéreo, pero que no es el espacio aéreo mismo, sino una virtualidad producida por una máquina llamada radar. Ese espacio radárico se superpone sobre el viejo campo de batalla.&lt;br /&gt;El radar es a la lógica de la guerra lo que la Teoría General de los Sistemas, o el método hipotético deductivo es a la ciencia. Es decir, lo empírico, lo puntual, lo particular,  deja de ser la piedra de toque para pensar. Antes de la aparición del radar los ejércitos sólo podían avistar aviones enemigos con la visualización desde tierra, en puestos de avanzada. A partir del radar el enemigo es un punto en una pantalla.&lt;br /&gt;La abstracción del espacio de verdad ocurre también en la arqueología. Lo vemos respecto de la polémica entre historia cultural y la Nueva Arqueología, donde la primera ve sólo un objeto arqueológico, un punto, la segunda ve todo un espacio, totaliza el volumen que rodea al objeto. La Nueva Arqueología, a partir del objeto empírico logra la explicación del sistema de prácticas que hizo uso de ese objeto. La totalización significa, en éste, caso desplazar la atención puesta en el objeto, para ponerla en las conductas que hicieron uso de él. Y también podemos ver cómo en la Arqueología, al igual que en el arte de la guerra y la epistemología, aparece la dinámica y la movilidad: ya no la descripción exhaustiva del objeto hallado sino el estudio de una cultura hipotética viva, versátil, fluyente, contrario a la cultura material del historicismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Normalización e institucionalización: fin del esoterismo erudito&lt;br /&gt;Otra característica que aparece una y otra vez tras el umbral de la modernización es la profesionalización de las prácticas. Dentro de la arqueología la Nueva Arqueología chocó contra las tradiciones académicas propias del Historicismo Cultural, en la cual reinaba un esoterismo, y celo respecto de los secretos gremiales. La Nueva Arqueología puso en práctica una sistematización del proyecto de  investigación, su publicación y circulación. La universidad y el cargo público se volvieron el medio laboral de los nuevos arqueólogos. Ello significó una apertura de a la comunidad científica de los secretos del oficio celosamente guardados: ”comentarios del tipo “no sabemos lo que vamos a encontrar hasta que cavemos”, se correspondían con una escasa predisposición a poner por escrito todas estos procedimientos internos que venían a ser como la experiencia y el savoir faire propios del arqueólogo y representaban algo así como hacer revelación de secretos de profesión”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn32" name="_ednref32"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El complejo militar industrial y su hijo, la logística&lt;br /&gt;En la guerra el nivel de profesionalización significó la formación del complejo militar industrial&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. La profesionalización se da tanto en el ejército, es decir en la fuerza de destrucción, como en la producción, ejemplo de ello es la invasión de los Aliados al continente Europeo cuando los niveles de producción crecieron tanto que fue preciso crear una nueva palabra para designar esa área del aparato militar: la logística.&lt;br /&gt;La optimización del poder de producción abre una lógica nueva, la guerra económica, dos ejemplos: a) durante la guerra en el Océano Atlántico los alemanes habían infectado el mar con submarinos tratando de bloquear el abastecimiento de las islas británicas, la cantidad de barcos hundidos era enorme, entre marzo y julio de 1942 los alemanes habían hundido 2.373.000 de toneladas. Pero más enorme aún era la capacidad productiva de EEUU, quienes lograban botar un buque carguero Liberty por día. La capacidad productiva del complejo militar industrial aliado superó ampliamente la capacidad destructiva de la armada submarina de los alemanes; b) el otro ejemplo se refiere al combate de tanques. Es sabido que los alemanes lograron producir los tanques de mayor calidad, sin embargo no en mayor cantidad. Las estadísticas aliadas cuentan que por cada panzer alemán destruido eran puestos fuera de combate siete tanques Sherman aliados. Y en el bando soviético, “se calculaba que a principios de 1945, los tanques del ejercito rojo luchaban diez contra uno”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn33" name="_ednref33"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;La guerra también había que ganarla en la línea de producción, los estándares alcanzados son de un nivel cualitativamente superior a la industria de la etapa anterior. “En 1939 cuando estalló la guerra en Europa, la producción bélica de los EEUU representaba apenas un 2 por 100 de la producción total del país (...)tal fue el sorprendente “milagro norteamericano”, cuyos primeros resultados se manifestaron a fines del año 1942. Armas, aviones, navíos y vehículosa empezaban a salir de las fábricas en cantidades impresionantes. Hasta 1945, la industria norteamericana produjo cerca de 90.000 tanques, 1.500.000 camiones, 6.340.000 jeeps, 180.000 cañones y 6.500.000 fusiles. Para la marina se construyeron 120 portaaviones, 50 cruceros y cerca de 3.500 embarcaciones mas ligeras, sin contar una flota de 63.000 navíos de desembarco; en total , 3.000 millones de toneladas. La fuerza aérea, por su parte, recibió 300.000 aviones, de ellos 100.000 bombarderos pesados. El ritmo de producción llegó a un nivel tal, que algunos astilleros que construían los famosos “liberty ship” botaban en 1943 un carguero por día. En 1943, después de un tiempo de adaptación, Norteamérica estaba segura de ganar la guerra económica” &lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn34" name="_ednref34"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXIV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;Comienza una nueva racionalidad centrada en el complejo industrial militar y en las capacidades de organizar una logística sostenida. Esta segunda época comprende la invasión a Europa, al Pacífico, Corea del Norte y Vietnam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posmodernización&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bloqueo de los discursos y prácticas entorno a la racionalidad modernista&lt;br /&gt;El pasaje de la época clásica a la moderna ocurre por un quiebre de la racionalidad clásica y la emergencia de otra racionalidad que llamamos moderna. Es un quiebre porque la nueva racionalidad moderna funciona de un modo radicalmente nuevo. El pasaje de la racionalidad moderna a la modernista no opera por quiebre sino por suplementación. ¿Qué significa suplementación y no quiebre? La racionalidad modernista no surge por una ruptura radical respecto de su antecesora; comprende en parte a la lógica moderna, pero agrega nuevos elementos sobre aquella. Por ejemplo, el empirismo, (que fue la pasión de los modernos), no es rechazado en bloque. Las construcciones teóricas modernistas tienen en cuenta la base empírica, pero toman una serie de precauciones para operar sobre ella. De igual modo en la guerra, la guerra móvil o  la radarización del espacio no significan la supresión del campo de batalla estático dónde se cavaban trincheras. El pasaje de la etapa moderna a la modernista se opera por suplementación.&lt;br /&gt;Pero el pasaje a la etapa posmoderna, o el movimiento que llamamos posmodernización, no opera por quiebre, ni por suplementación. Tampoco significa la emergencia de una racionalidad nueva y distinta. Lo que ocurre aquí es un enrarecimiento de la racionalidad modernista. No sucede un relevo de una la vieja racionalidad modernista por una flamante racionalidad posmoderna. Lo que sucede es que una racionalidad, la modernista, empieza a hacer aguas frente al devenir; entonces comienza a desarrollar una dinámica de postulación ad hoc, que termina por transformarla absolutamente. Si la piedra angular de la modernidad es el caso particular, de la modernización es la generalización, la de la posmodernidad es la fragmentación. El Uno, rey de la modernización, desaparece paulatinamente tras el umbral de enrarecimiento. También desaparece el lugar del Uno impidiendo que venga otro Uno a ocuparlo. El umbral de enrarecimiento se presenta entre 1968 y 1973. La nueva etapa nunca llega a ser por ella misma, siempre va a ser la etapa pos, posmoderna, posestructuralista, postprocesual...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrarecimiento de las cuatro características de la modernización:&lt;br /&gt;La guerra móvil deviene obsoleta en nuevos escenarios&lt;br /&gt;¿Y la guerra móvil, aquella que había conquistado Europa y luego las doctrinas de todas las escuelas militares? En marzo de 1969 el Comandante del 1er Batallón 77º Regimiento Acorazado, de EEUU, recibió la orden de movilizarse con una columna de blindados hacia la frontera noroeste, donde Vietnam del Sur se junta con Vietnam del Norte y Laos. Los objetivos de la misión eran despejar la zona que estaba bajo control del Ejército Regular del Vietnam del Norte, proteger el flanco derecho de las tropas norteamericanas y cortar la ruta de suministros del enemigo. Se ponía en marcha la guerra móvil, la operación presentaba un gran desafío puesto que el mantenimiento de los tanques y la logística debería hacerse por aire, ya que al ser una ofensiva móvil no habría líneas de abastecimiento por tierra. La columna estaba formada por 1.500 hombres y 86 blindados. Durante los 43 días que duró la misión se abasteció a la columna con 1.000 toneladas de pertrechos diarios; más 80.000 litros de combustible, 18.000 proyectiles de artillería y 225.000 proyectiles de menor calibre” &lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn35" name="_ednref35"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.  “Las tropas del VIetcong y del Ejército de Vietnam del Norte, que se encontraban en la meseta, que no esperaban aquella repentina aparición de tropas enemigas, se dirigieron hacia el oeste, para cruzar a Laos”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn36" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn36" name="_ednref36"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXVI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Después de mes y medio de realizar algunas operaciones de búsqueda y destrucción, cubriendo unos 100 km cuadrados, la misión concluyó sin lograr ninguna ventaja militar importante. El enemigo se había limitado a desplazarse sin presentar combate ante la versátil columna de blindados. Pero aquí no termina el problema de la guerra móvil. La estrategia de los norvietnamitas fue el repliegue, cuando se fueron los tanques, el EVN (ejercito de Vietnam del norte), regresó a las zonas que antes ocupaba.&lt;br /&gt;Veamos otro ejemplo donde hace aguas la guerra móvil. Otra guerra, en Medio Oriente, el que recibe la ofensiva móvil no se repliega, hace frente, y las novedosas tecnologías, y sus novedosos usos marcaran un límite a la guerra móvil. “A las 2 de la tarde del 6 de Octubre de 1973 el ejercito sirio atacó los Altos del Golán. Alcanzaron algunos éxitos y tomaron el Monte Hermon. El ejército egipcio cruzó el Canal de Suez sobrepasó la línea israelí fortificada “Bar-Lev” y avanzó por el interior de la península del Sinaí”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn37" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn37" name="_ednref37"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXVII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Entonces el ejército israelí respondió, al igual que en 1967, como lo indicaban las doctrinas de entonces: la fuerza aérea despegó para aniquilar a las tropas egipcias que carecían de cobertura aérea, puesto que su fuerza fue destruida en la anterior guerra. Tras los aviones israelíes vendrían los tanques a rematar y conquistar el territorio barrido por las bombas. Pero cuando se lanzaba la contraofensiva, en la primer hora del combate, son derribados diez aviones israelíes por misiles soviéticos SA-7, al tiempo que los tanques que avanzaron contra las cabezas de puentes sobre el canal de Suez fueron rechazados por equipos de infantes caza carros, que portaban nuevos misiles sagger anti tanque y granadas impulsadas por cohete RPG-7.&lt;br /&gt;Este fue el día en que la famosa Blietzskrieg era detenida; si los israelitas querían expulsar a los egipcios de la península deberían repensar sus tácticas, y dejar de aplicarlas a todo escenario, de modo automático. Nueva tecnología la del misil, que podía pertrechar ejércitos sin fuerza aérea poderosa, sin columnas blindadas, y que hacía obsoleta las tácticas heredadas e indiscutidas.&lt;br /&gt;En resumen, sea por repliegue, o por las nuevas tecnologías en misiles, la guerra móvil deja de ser una ley general para aplicar en todos los casos. A partir de ahora es necesario pensar cada vez cuál es la táctica más conveniente según los recursos y obstáculos de la situación particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra electrónica.&lt;br /&gt;Este parece ser el punto dónde la inteligencia prima sobre la fuerza, pero el enrarecimiento ocurre en esta área también. La ciencia y la tecnología que se habían vuelto orgánicas al complejo militar industrial no podía prever nada de lo que iba a suceder, puesto que un pensamiento no puede dar cuenta de aquello que lo sobrepasa. La inteligencia del complejo militar industrial era la inteligencia de un tipo determinado. Y ese tipo de inteligencia sólo funcionaba en un contexto sin enrarecimiento. Pero los acontecimientos que comienzan a suceder a partir de 1968 ponen en jaque a esos sabios. Una de las misiones de la guerra electrónica era vigilar y espiar la ruta de abastecimiento del Vietcong, la ruta de Ho Chi Ming, que cruzaba de norte a sur el país vecino de Laos. A lo largo de la ruta eran lanzados desde helicópteros y aviones unos “dispositivos de caída libre que se enterraban en el suelo. Su antena era de 1,20 mts de longitud y tenía forma de planta salvaje, y su emisor de radio estaba sintonizado para detectar vibraciones sísmicas y sistemas de ignición de los motores de los camiones. La vida de la batería era de 30 a 45 días”. Estos transmisores sembrados desde el aire en la jungla pasaban información de los convoyes enemigos, información que era procesada en una terminal en Tailandia. Desde allí se ordenaban las misiones de bombardeo. “La operación de vigilancia “igloo withe” costó 725 millones de dólares entre 1967 y 1971. Según dijo un oficial de la Fuerza Aérea norteamericana, cada cuatro matorrales en la ruta de Ho Chi Ming hay una antena. Pero el resultado fue un fracaso”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn38" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn38" name="_ednref38"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXVIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;Otra intervención similar fueron unos sensores que se montaban en la punta de los fusiles de la infantería, cuya finalidad era detectar “el sudor y las demás secreciones humanas que dejan diminutas partículas en la atmósfera” pero en el campo de batalla animales salvajes y rurales funcionaban tapando el espectro hormonal humano; en fin otro rotundo fracaso.&lt;br /&gt;Lo que podría considerarse una victoria parcial de la inteligencia electrónica son las bombas guiadas por láser, llamadas inteligentes. Un ataque contra un puente con bombas estúpidas requiere 50 veces más bombas que uno realizado con bombas guiadas por láser. Pero lo que parecería una victoria militar resulta un pésimo negocio para el complejo militar industrial, cuya ganancia está en la masiva producción de pertrechos militares. Desde la puesta en juego de las bombas inteligentes son necesarias muchas menos para realizar una misión: buen ataque, mal negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrarecimiento en la abstracción.&lt;br /&gt;Despliegue del nivel infra:&lt;br /&gt;Repasemos la topografía del campo de batalla. La primer dimensión es el suelo, el territorio, donde se practica la guerra de posiciones, de trincheras; pero también es dónde el modernismo va a introducir la novedosa guerra móvil o guerra relámpago. La segunda dimensión es un producto de la incorporación de la tecnología del radar que posibilita virtualizar y duplicar la dimensión anterior. Y la tercera, efecto del enrarecimiento, es en una escala inferior, es el espacio de la guerrilla; es la paciencia, es la sorpresa, son  los partizanos, la guerra de desgaste, guerra de nervios. Nivel infra respecto del nivel territorial.&lt;br /&gt;En la dimensión infra opera la guerra de desgaste, la guerrilla. Existen numerosos antecedentes de la guerra de guerrillas; desde que Napoleón invadió España que se conoce y práctica la posibilidad. Pero a finales de los años `60 se da un fenómeno nuevo: las unidades guerrilleras son pertrechadas y entrenadas por el complejo militar industrial; y al mismo tiempo las unidades regulares son entrenadas en las tácticas guerrilleras.  Como ejemplo que marca este cruzamiento de prácticas sirva la Ofensiva del Tet en Vietnam en 1968. Allí se despliega una racionalidad bélica que venía habitando los pliegues de anteriores universos militares, pero sólo en el cruzamiento con el complejo militar industrial, adquiere la vitalidad que conoce tras el umbral de enrarecimiento que llamamos posmodernización.&lt;br /&gt;El cruce de las tácticas guerrilleras y la extraordinaria capacidad productiva y destructiva del complejo militar industrial chino y soviético proporcionó una estrategia de guerra que puso en jaque al complejo militar occidental y capitalista. Ejemplo de ello fue la ofensiva del Tet, en 1968 que significó un punto de inflexión en la guerra de Vietnam y el comienzo de un cambio en la estrategia de EEUU. A raíz de dicha ofensiva comienza lo que se llamó la vietnamización de la guerra. Esto consistía en ir retirando las tropas norteamericanas de las zonas de combate, dejando sólo tropas especiales y asesores militares que organicen el poder de fuego proporcionado por aviones, artillería naval y de tierra. Al combate irían soldados del ARVN, (las tropas del ejercito de Vietnam del sur) y los norteamericanos sólo proporcionarían armas, pertrechos y poder de fuego. Estas medidas fueron ampliamente publicitadas a los fines de recuperar el consenso perdido tras el impacto de las imágenes televisivas de las jornadas del Tet, y las protestas sociales del movimiento anti belicista que se propagaban.&lt;br /&gt;Otras medidas, menos publicitadas y más ofensivas, fueron llevadas a cabo, para desmantelar el fulminante accionar guerrillero, pertrechado por el complejo militar comunista. Desde Mao se sabe que el guerrillero anda entre el pueblo como pez en el agua, y en ello reside la clave de su efectividad y supervivencia. La articulación política entre la guerrilla y el pueblo es vital. Una guerrilla pertrechada por un complejo militar industrial que carezca de la conexión política con el medio popular sería aniquilada. Por ello, desde la ofensiva del Tet, comenzaron a intensificarse programas orientados a separar a los peces del agua. Programas que bajo el rotulo de inteligencia no son más que operaciones de secuestro, tortura y aniquilación de personas –militantes, dirigentes, cuadros políticos y sociales- que son los nexos entre el movimiento social y la organización guerrillera. Podemos ver un fiel testimonio de esta “inteligencia” en la película La batalla de Argel. En Vietnam el nombre de éste programa fue Phoenix. “El programa “Phoenix” surgió de los intentos estadounidenses por buscar un modo eficaz de derrotar al Vietcong después de que quedase claro que apoyarse en una superior potencia de fuego no bastaba”, pero “El alto número de sospechosos asesinados (...) provocaron las declaraciones referentes a que el “Phoenix” era un programa de matanza de la CIA” (...) “Los participantes en las operaciones “Phoenix” han declarado que era muy corriente el asesinato indiscriminado. Frank Snepp, un alto miembro de la CIA, declaró que “puesto que las prisiones estaban sobrecargadas los equipos de choque, en lugar de traer los informantes, comenzaron a matarlos”. “El programa “Phoenix” fue muy encarnizado. Pero ciertamente demostró ser más efectivo que apoyarse en las zonas de fuego libre y el alto poder de fuego para combatir la guerrilla”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn39" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn39" name="_ednref39"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXIX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;La magnitud del conflicto potencial no dejaba ver la medida del conflicto real: La fantasía de Terminator o de Mad Max (reflejo la neurosis de extinción total en un supuesto conflicto nuclear) encubre el exterminio real de la guerra que ocurre en las zonas periféricas. La posible bomba atómica asusta mientras que el campo clandestino de detención, tortura y exterminio es lo que cunde realmente. No es la guerra total lo que mata, es el terrorismo de Estado que opera por fuera de la ley. Perversidad furiosa de fines de setenta y comienzos de los ochenta. Y es aquí donde la vieja diferencia entre el bloque soviético y el occidental deja de ser tal, mostrándose iguales a la hora de violar los derechos humanos, apoyar y financiar dictadores; eso sí cada uno con una bandería distinta. Pero en las prácticas ambos abren campos clandestinos. La obsesión por el conflicto total distrajo  a los críticos de lo que estaba pasando.&lt;br /&gt;Tras el enrarecimiento el esquema de guerra convencional, organizada en torno a las superiores capacidades de destrucción y producción del complejo militar industrial, fueron suplementadas por programas de producción de información, lograda por tortura e intervenciones puntuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una guerra donde producir más no asegura la victoria&lt;br /&gt;Durante el final de la segunda guerra mundial la capacidad de producción de los aliados superó la capacidad destructiva de las fuerzas del eje, definiendo la balanza. Pero esta lógica cambiaría. El 8 de marzo de 1965, EEUU desembarca en Da Nang, cerca de la frontera con Vietnam del Norte. “Los suministros necesarios debían importarse de EEUU, a una distancia de alrededor de 16.000 km. La dimensión de estas operaciones era impresionante: sólo entre 1965 y 1969, alrededor de 22 millones de toneladas de carga y 14 toneladas de petróleo fueron trasladados a través del Océano Pacífico; casi todos en barcos mercantes”. Hasta 1968 todo parecía marchar según lo planeado, con las resistencia y bajas propias de una guerra. Pero en  enero de ese año, cuando se festejaba el año nuevo chino, una ofensiva masiva, de alcance nacional, logró sorprender al ejercito de EEUU y de Vietnam del sur. Aunque esta fuerzas recuperaron el control en pocas horas la ofensiva había llegado muy lejos. Las nuevas tecnologías de comunicación permitieron llevar imágenes frescas del frente de batalla a los hogares norteamericanos. A partir de allí la guerra enrareció radicalmente. Entiéndase, en términos estrictamente militares los norteamericanos lograron controlar la situación bastante rápido, con algunas excepciones. Pero la aparición de los medios de comunicación en el proceso de la guerra torció definitivamente el modo de concebir el conflicto. Un testimonio de quien entonces se encontraba como cadete de la escuela militar dice “En nuestras cenas, durante la primera semana de la ofensiva del Tet, mientras permanecíamos en posición de firmes detrás de nuestros asientos, se procedía a leer con voz solemne la larga lista de muertos pertenecientes a las clases ya graduadas. Para nosotros, la ofensiva del Tet había traído la guerra a casa: a nuestras habitaciones, a nuestra escuela, a nuestra unidad. Algo había cambiado en Norteamérica y nosotros lo sabíamos”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn40" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn40" name="_ednref40"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XL]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. A partir de entonces la moral del gigante militar industrial se desmorona, al punto de “por la noche, teníamos la obligación de salir a tender emboscadas, así que algunas veces lo hacíamos y otras no”. Cuando no lo hacían, los oficiales emitían por radio coordenadas falsas a la artillería, que batían zonas de la jungla donde el inexistente equipo de emboscadas había visto comunistas”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn41" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn41" name="_ednref41"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. El gigante perdió la cordura, produce miles de toneladas de bombas que son arrojadas sin ninguna inteligencia sobre la jungla desierta, y todo para la estadística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el campo del Saber, destotalización&lt;br /&gt;Dijimos que el modo en que se instala la racionalidad modernista es por distanciamiento de la moderna. Esto quiere decir que no suprime en su totalidad a aquella sino que agrega algo más. Esto se traduce del siguiente modo: lo particular, lo empírico, piedra de toque del empirismo lógico va a funcionar como base o piso de la construcción teórica modernista. Esto va a significar un movimiento de totalización respecto de la particularización empirista. Pero el enrarecimiento de la epistemología va a traer un proceso inverso, no una nueva particularización, no un nuevo empirismo, sino una destotalización, fragmentación o situacionismo. Michel Foucault, en el seminario  de 1976, “Defender la sociedad!” hace referencia a este proceso de destotalización “Por una parte, lo que hemos vivido fue un período caracterizado por la eficacia de las ofensivas dispersas y discontinuas.”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn42" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn42" name="_ednref42"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. “Por tanto, diría que desde hace diez o quince años lo que emerge es la proliferante criticabilidad de las cosas, de las instituciones, de las prácticas, de los discursos:”...”esta estupenda eficacia de las críticas discontinuas, particulares y locales, se descubre en realidad algo que no estaba previsto al comienzo y que se podría llamar el efecto inhibitorio propio de las teorías totalitarias, globales. No es que estas teorías no hayan provisto y no provean aún de modo constante instrumentos utilizables localmente; el marxismo y el psicoanálisis están ahí para probarlo. Pero creo que ellas solo han provisto estos instrumentos con la condición de que la unidad teórica del discurso fuera como suspendida, recortada, hecha pedazos, invertida, desubicada, hecha caricatura, teatralizada. En todo caso, retomar las teorías globales en términos de totalidad ha tenido un efecto frenador” (...) ”Las cosas que han sucedido desde hace unos quince años muestran entonces que la crítica ha tenido un carácter local. Lo cual no significa empirismo obtuso, ingenuo o primitivo, ni eclecticismo confusionario, oportunismo, permeabilidad a cualquier emprendimiento teórico. Lo cual tampoco significa ascetismo voluntario que se reduce por sí a la mayor pobreza teórica. Creo que este carácter esencialmente local de la crítica indica, en realidad, algo que sería una especie de producción teórica autónoma, no centralizada, es decir, que no necesita para afirmar su validez del beneplácito de un sistema de normas comunes.”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn43" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn43" name="_ednref43"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;Y remarca Foucault que no se trata de una vuelta al empirismo o a la particularización propia de la racionalidad moderna: “En esta actividad, que se puede llamar entonces genealógica, no se trata de oponer a la unidad abstracta de la teoría la multiplicidad concreta de los hechos o de descalificar el elemento especulativo para oponerle, en la forma de un cientificismo banal, el rigor de conocimientos bien establecidos. No es por cierto un empirismo lo que atraviesa el proyecto genealógico, ni tampoco un positivismo en el sentido ordinario del término. Se trata en realidad de hacer entrar en juego saberes locales, discontinuos, descalificados, no legitimados, contra la instancia teórica unitaria que pretendería filtrarlos, jerarquizarlos, ordenarlos en nombre de un conocimiento verdadero y de los derechos de una ciencia que sería poseída por alguien”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn44" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn44" name="_ednref44"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLIV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. Y en una entrevista a Deleuze, éste refuerza lo ya citado: “Se debe posiblemente a que estamos viviendo un nuevo modo de plantear las relaciones entre teoría y práctica (...) En todo caso, las relaciones entre teoría y práctica se concebían desde el prisma de un proceso de totalización, en un sentido o en otro. Es posible que, para nosotros, la cuestión se plantee de otro modo. Las relaciones entre teoría y práctica son mucho más parciales y fragmentarias”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn45" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn45" name="_ednref45"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;Cabe destacar que la totalización que pretenden operar los grandes, y establecidos, sistemas teóricos, (Foucault hace mención del psicoanálisis y el marxismo, pero la lista es extensa) en el campo de la producción de conocimiento, tiene su correlato en el campo de la política; sólo que allí la instancia centralizadora, jerarquizadora y totalizadora no es un  Sistema Teórico General, sino el Partido Político. A ello se refiere Gilles Deleuze en una entrevista “No tenemos que totalizar lo que es totalizado por parte del poder, ya que no podríamos totalizar  de nuestro lado más que restaurando formas representativas de centralismo y de jerarquía”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn46" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn46" name="_ednref46"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLVI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;En la arqueología también vemos el mismo fenómeno de fragmentación y destotalización:&lt;br /&gt; “A diferencia de lo sucedido en los años sesenta, cuando la rebelión fue un movimiento relativamente homogéneo en cuanto a sus postulados (tanto en Europa como en Estado Unidos) , la reacción de la década de 1980 es mucho más heterogénea y dispar. Lejos de formar una corriente teórica-metodológico orgánica, dentro del posprocesualismo se incluyen una serie de enfoques tan diferentes como: 1) la arqueología conductual; 2) el posmodernismo arqueológico; 3)  arqueología y nueva agencia social; 4) la arqueología marxista; 5) arqueología cognitiva; 6) teorías neodarwinianas en arqueología”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn47" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn47" name="_ednref47"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLVII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mutaciones en el campo del conocimiento: el Empirismo Abstracto&lt;br /&gt;En 1979 Wright Mills publica un texto: “La imaginación sociológica”, en el cual encontramos un capítulo, el tercero, titulado, “Empirismo abstracto”. Este capítulo muestra el enrarecimiento sufrido en el campo del saber, en lo relativo a lo que la modernización conoció como abstracción o generalización. Habíamos visto que durante la modernización se elaboran corrientes epistemológicas que hacen énfasis en la abstracción teórica. Tras el umbral de enrarecimiento, llamado posmodernización, ocurre lo que Mills llama empirismo abstracto. El perfil epistemológico que adquieren las ciencias de entonces  “no se caracteriza por ninguna proposición o teoría importante. No se basa en ningún concepto nuevo de la naturaleza de la sociedad ni del hombre, ni sobre ningunos hechos particulares acerca de ellos”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn48" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn48" name="_ednref48"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLVIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;; “Las más conspicuas –aunque no necesariamente las mas importantes- de sus características se relacionan con el aparato administrativo que ha llegado a emplear y con los tipos de trabajadores intelectuales que ha reclutado y preparado. Ese aparato es ahora un aparato a gran escala, y hay muchos indicios de que se extenderá mas y ganará más influencia. El administrador intelectual y el técnico en investigación –los dos tipos completamente nuevos de profesionales- compiten actualmente con los tipos más usuales de profesores y eruditos”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn49" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn49" name="_ednref49"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLIX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;El empirismo abstracto se caracteriza por un obstáculo doble: “la inhibición metodológica es paralela al fetichismo del concepto”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn50" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn50" name="_ednref50"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[L]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;. En primer lugar “la inhibición metodológica es que los hombres se han atascado, no tanto en la ingestión empírica como en los que son esencialmente problemas epistemológicos de método. Como muchos  de esos individuos, en especial lo más jóvenes, no saben mucho de epistemología, tienden a ser absolutamente dogmáticos en los que se refiere al conjunto de cánones que los dominan.”  En segundo lugar “el fetichismo del concepto es que los hombres se han atascado camino arriba en un nivel muy alto de generalización, por lo común de carácter sintáctico, y no pueden  descender a los hechos. Ambas tendencias o escuelas existen y florecen dentro de lo que debieran ser pausas en el proceso de trabajo de la ciencia social. Pero en ellas, lo que debiera ser una pequeña pausa se ha convertido, si puedo decirlo así, en el ingreso en la infructuosidad”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn51" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn51" name="_ednref51"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[LI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrarecimiento de la producción de Teoría&lt;br /&gt;Otro de los efectos del enrarecimiento fue el alejamiento entre la Teoría General y la base empírica. “Después de 1969, Binford experimentó cierta desilusión con su nueva arqueología, como él mismo recordó más tarde (1983). “Cierto que se había refundado como una forma de investigación en el pasado en clave antropológica, con una preocupación clara por los procesos reales de la vida; pero estos progresos no eran suficientes para poder puentear con éxito el abismo que seguía abierto entre los datos y  la realidad”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn52" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn52" name="_ednref52"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[LII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; ¿Cómo pasar de los hechos estadísticos que podían obtenerse de la excavación al comportamiento dinámico aunque invisible que los produjo? La normalización de la disciplina, la incorporación del método deductivo  no podía resolver los deficiencias en la interpretación de los datos producidos en el campo. Para sortear este obstáculo se fueron desarrollando nuevas disciplinas, cuya razón de ser estaba en conectar la elevada producción teórica con la base empírica. En la materia Fundamentos de Prehistoria estudiamos una ficha de la cátedra titulada Los Niveles de la Teoría Arqueológica, de David H. Thomas. Allí hace mención a “La Teoría de Rango Medio (la cual) conforma el segundo nivel y es la que conecta y enlaza los datos arqueológicos con los aspectos pertinentes de la conducta humana que los produjo”. También hace referencia allí al problema que sufren las grandes construcciones teóricas tras el umbral de enrarecimiento: “Es muy frecuente que los discursos metodológicos- teóricos – prácticos se pierdan en la abstracción, y a veces se divorcien totalmente de la realidad arqueológica”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn53" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_edn53" name="_ednref53"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[LIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del sistema a la agencia social y de la estructura al acontecimiento&lt;br /&gt;Durante el modernismo, cuando sucede el alejamiento de la lógica moderna, historicista, empirista, vimos emerger un nuevo modo de comprender el devenir. Vimos que la dimensión sincrónica de los sistemas toma relevancia sobre la dimensión diacrónica. Este movimiento suspendía a la Historia como forma de ser del tiempo y habilitaba al tiempo lógico e inherente de los sistemas. Así se abre campo para nuevas corrientes de pensamiento: cibernética, ecología cultural, estructuralismo, estructural-funcionalismo, funcionalismo, teoría de los sistemas, etc... El proceso de destotalización y de fragmentación dejó sin anclaje a las grandes construcciones teóricas que intentaban representar al mundo, cada vez más cambiante y fluctuante, bajo la forma de un sistema dinámico pero estable en su arquitectura. Lo real del mundo, sus nuevos modos de ser, es más susceptible de ser pensado cuando es tratado con nuevas categorías: ya no la estructuración del lenguaje, ya no las estructuras elementales del parentesco, ni la ideología, ni los procesos sociales, políticos, culturales o económicos. Ahora se trata de interpretar las estrategias subjetivas, el agenciamiento social, la intencionalidad, al sujeto que trama una jugada dentro del sistema de reglas. Sujeto, situación y acontecimiento van relevando a las viejas herramientas de pensamiento: estructura, sistemas, proceso...&lt;br /&gt;A finales de los años setenta ocurre en las ciencias sociales y también en la política una vuelta al sujeto. Desde el resurgimiento de los derechos humanos, tanto desde la izquierda, por los delitos de estado cometidos en las distintas dictaduras occidentales; como desde la derecha, por las violaciones a los derechos humanos cometidas en los países del bloque socialista. En torno a al movimiento de derechos humanos se conformó un punto de consenso social que estaba más allá de las distintas posiciones ideológicas. Este hecho, el resurgimiento del sujeto en el campo de la moral política, tuvo sus repercusiones en el campo de las ciencias sociales. El renovado interés de las ciencias por el sujeto no significa una vuelta al sujeto empírico que fundó las ciencias humanas de finales del siglo XIX. El sujeto de finales de la década del setenta no es un objeto de alguna disciplina, es un límite ético para el sujeto de la ciencia. El sujeto ochentoso no es objeto, es límite, al poder del Estado y al exámen de la ciencia.&lt;br /&gt;Durante los años sesenta, en Francia, pero un poco en todo el mundo occidental, ocurrió un debate filosófico político entre el existencialismo y el estructuralismo. La corriente emergente, el estructuralismo, había declarado la muerte del sujeto moderno, hecho refutado por el existencialismo. En el campo del había triunfado el estructuralismo que postulaba que el sujeto es un efecto de superficie; lo determinante son sólo sistemas y estructuras.&lt;br /&gt;Pero el resurgimiento del sujeto de finales de los setenta no es una vuelta al sujeto moderno del existencialismo. Es otra cosa; es una barrera moral no un dato de la empiria.&lt;br /&gt;Técnicamente el sitio dejado vacante por la disolución de las estructuras fue ocupado por las interacciones complejas, los sistemas caóticos y los flujos de información. Nada de vuelta al sujeto, en términos epistemológicos. En términos morales, desde el exterior de la ciencia se va a filtrar el sujeto como límite a las atrocidades del terrorismo de Estado y el aparato científico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conclusiones&lt;br /&gt;Creo que la etapa posmoderna tiene dos picos de intensidad. El primero sería entre 1968 y 1973, que llamo posmodernidad positiva. El segundo pico lo sitúo en 1989, cuando cae la URSS; que llamo posmodernidad negativa. La posmodernidad positiva resultó beneficiosa para la estructuración modernista del mundo occidental. Un sistema de saber y poder anquilosado se revitaliza cuando puede asimilar las primeras críticas de los movimientos contestatarios. Las revoluciones culturales, políticas y epistemológicas, aunque contrahegemónicas en un principio, forzaron la revisión de los postulados modernistas. Más tarde habían sido asimiladas por el sistema productivo y cultural hegemónico; aunque transformándolo sustancialmente.&lt;br /&gt;El momento negativo de la posmodernidad llegó a finales de la década de los ochenta, cuando las situaciones de enrarecimiento del mundo modernista alcanzan un grado culitativamente mayor, excediendo el rango de situación, alterando el todo: cae la URSS. Este acontecimiento pone a occidente al borde de otro mundo, radicalmente distinto al que conocía el modernismo.&lt;br /&gt;Es nuestro mundo, uno donde el enrarecimiento es un dato del todo y no de la situación particular.&lt;br /&gt;Las consecuencias de esta refiguración del mundo son amplias y no es este trabajo el sitio de su tratamiento. Sólo me basta mencionar uno de los efectos, para concluir. Sea en la política o en la ciencia, conocimos procedimientos críticos que nos permitían deconstruir el mundo. El análisis institucional, el psicoanálisis y el marxismo mostraron la pasión alienante del poder y el saber y propusieron estrategias efectivas de subjetivación. Tras la reconfiguración de la posmodernidad negativa, el modo de operar del poder y del saber ha mutado. No es la alienación, ni el sometimiento, ni el disciplinamiento el objetivo de su accionar. No es la estructuración el movimiento de sometimiento sino su contrario: la desestructuración. En tiempos de mercado financiero internacional el poder opera produciendo deseo y no reprimiéndolo; desinstalando instituciones disciplinarias, y no expandiéndolas;  y explicitando, de un modo que daría pudor a las burguesías modernas, su accionar económico, en lugar de encubrir sus bajos intereses lucrativos con mitos de Estados y Naciones.  En este contexto es preciso repensar las estrategias de subjetivación que proliferaron tras el primer momento de enrarecimiento posmoderno.&lt;br /&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;Carlos Reynoso; Corrientes en Antropología;&lt;br /&gt;Crónica de la Guerra de Vietnam;&lt;br /&gt;David H Thomas; Los Niveles de la Teoría Arqueológica,&lt;br /&gt;Ejercitos y Batallas; Fuerzas de defensa Israelies;&lt;br /&gt;Gamble; Arqueología Básica;&lt;br /&gt;John Laffin; Grandes Batallas de la Historia, 1999, Atlantida, Bs. As.&lt;br /&gt;Lanata, J L y otros; Explorando algunos temas de Arqueología;&lt;br /&gt;Marek Zvelebil; Busca de alimentos en los bosques de la Europa posglacial;&lt;br /&gt;Michel Foucault; Defender la sociedad!, Altamira, Argentina&lt;br /&gt;Michel Foucault; Las Palabras y las cosas, 1996, Siglo XXI, Mexico&lt;br /&gt;Michel Foucault; Obras esenciales, 1999, Paidos, Buenos Aires&lt;br /&gt;Michel Foucault; Saber y Verdad,&lt;br /&gt;Raymond Cartier; La Segunda Guerra Mundial,&lt;br /&gt;Refrew y Bahn; Aqueología. Teorías, Método y Prácticas;&lt;br /&gt;Selecciones del Reader´s Digest; Gran Crónica de la Segunda Guerra Mundial; Madrid, Iberia S.A.&lt;br /&gt;Wright Mills; La imaginación sociológica; 1979&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Suplementación: la nueva racionalidad se agrega sobre la heredada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Este texto es de 1966 y aún Foucault no desarrollaba su genealogía del poder, por ello se refiere a en el espacio del saber. Pero nosotros trabajamos habiendo leído al Foucault de la década del 70. En una entrevista de 1971, hecha por M. Fontana para la revista L´Arc, Foucault contesta a propósito del cruce entre el saber y el poder: “No creo haber sido el primero en plantear esta cuestión. Al contrario, estoy sorprendido de la dificultad que tuve para formularla. Cuando ahora me pregunto ¿de qué pude hablar, por ejemplo, en la Historia de la locura, o en el Nacimiento de la clínica, si no era del poder? Ahora bien, soy completamente consciente de no haber empleado prácticamente este término, y de no haber tenido este campo de análisis a mi disposición. Puedo decir que existía una cierta incapacidad para hacerlo que estaba ligada, con toda seguridad, a la situación política en la que nos encontrábamos (...) Sólo se pudo comenzar a realizar este trabajo a partir de 1968, es decir, a partir de luchas cotidianas y realizadas por la base, con aquellos que tenían que enfrentarse al poder en los eslabones más finos de la red de poder” pag 46 (obras esenciales, v II estrategias de poder).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; En la próxima etapa la industria militar no será nacional sino transnacional, la modernización implica una capacidad de producción de material bélico desproporcionada respecto de los estándares de 1860 o 1870. En el pasaje de la modernidad a la modernización las industrias nacionales se funden para convertirse en complejos militares industriales. Veremos el complejo industrial militar soviético y el occidental, enfrentados, claramente especular&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Un término metafísico es “alma”, una teórico es “clase social”. Ninguno de los dos pueden ser observados empíricamente, pero por ello no debemos confundir su naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Hay que destacar que la moral del ejercito rojo o era la misma que la de los polacos, los yugoslavos y los franceses. El invierno dificultó a los nazis, pero los soviéticos  asestaron el golpe mortal.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Una diferencia con la época moderna es que entonces existían múltiples actores, naciones e imperios, y cada uno tenía su industria bélica. En cambio durante la modernización lo singular es el complejo militar industrial, que es transnacional y bipolar. Está organizado en, al menos, dos bloques transnacionales, URSS y OTAN.  A diferencia de la época anterior, en la que varias naciones e imperios poseían una moderna industrialización, formando un múltiple de entidades, las fuerzas modernistas se agrupan en dos bandos a nivel mundial, que trascienden las naciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref1" name="_edn1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[I]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Foucault, Michel; Las Palabras y las cosas, pág 217&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref2" name="_edn2"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[II]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Laffin, John; Grandes Batallas de la Historia, pág 199&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref3" name="_edn3"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[III]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág 261&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref4" name="_edn4"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[IV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ibídem&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref5" name="_edn5"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[V]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág 262&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref6" name="_edn6"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[VI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág. 267&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref7" name="_edn7"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[VII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ibédem&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref8" name="_edn8"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[VIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Refrew y Bahn; Aqueología. Teorías, Método y Prácticas; pág. 24&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref9" name="_edn9"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[IX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Foucault, Michel; Saber y Verdad, pág. 40&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref10" name="_edn10"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[X]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Laffin, John; Grandes Batallas de la Historia, pág. 268&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref11" name="_edn11"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Refrew y Bahn; Aqueología. Teorías, Método y Prácticas; pág. 30&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref12" name="_edn12"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Foucault, Michel; Saber y Verdad, pág.41&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref13" name="_edn13"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Piglia, Ricardo; Respiración artificial, pág. 161&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref14" name="_edn14"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XIV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Laffin, John; Grandes Batallas de la Historia, pág. 278&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref15" name="_edn15"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Cartier, Raymond; La Segunda Guerra Mundial, pág. 21&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref16" name="_edn16"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XVI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib; pág. 27&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref17" name="_edn17"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XVII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib; pág. 30&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref18" name="_edn18"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XVIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ibídem&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref19" name="_edn19"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XIX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib; pág. 94&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref20" name="_edn20"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ibédem&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref21" name="_edn21"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib; pág. 95&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref22" name="_edn22"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib; pág. 196&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref23" name="_edn23"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Reynoso, Carlos; Corrientes en Antropología; pág. 279&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref24" name="_edn24"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXIV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib; pág. 320&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref25" name="_edn25"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Refrew y Bahn; Aqueología. Teorías, Método y Prácticas; pág. 35&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref26" name="_edn26"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXVI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Zvelebil, Marek; Busca de alimentos en los bosques de la Europa posglacial; pág. 74&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref27" name="_edn27"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXVII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Refrew y Bahn; Aqueología. Teorías, Método y Prácticas; pág. 36&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref28" name="_edn28"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXVIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Reynoso, Carlos; Corrientes en Antropología; pág. 285&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref29" name="_edn29"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXIX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ibídem.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref30" name="_edn30"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág. 287&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref31" name="_edn31"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Cartier, Raymond; La Segunda Guerra Mundial, pág. 151&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref32" name="_edn32"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Gamble; Arqueología Básica; pág. 2&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref33" name="_edn33"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Selecciones del Reader´s Digest; Gran Crónica de la Segunda Guerra Mundial; vól. 3, pág. 335&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref34" name="_edn34"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXIV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Ib; vól. 3, pág.166&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref35" name="_edn35"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Crónica de la Guerra de Vietnam, pág. 411&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn36" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref36" name="_edn36"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXVI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; ib, pág. 410&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn37" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref37" name="_edn37"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXVII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ejercitos y Batallas; Fuerzas de defensa Israelies; pág. 4&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn38" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref38" name="_edn38"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXVIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Crónica de la Guerra de Vietnam, pág. 239&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn39" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref39" name="_edn39"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XXXIX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág. 420&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn40" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref40" name="_edn40"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XL]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág. 379&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn41" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref41" name="_edn41"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág. 420&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn42" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref42" name="_edn42"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Foucault, Michel; Defender la sociedad!, pág. 16&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn43" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref43" name="_edn43"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág. 17&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn44" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref44" name="_edn44"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLIV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág. 19&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn45" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref45" name="_edn45"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLV]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Foucault, Michel; Obras esenciales, pág. 105&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn46" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref46" name="_edn46"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLVI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág.  111&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn47" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref47" name="_edn47"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLVII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Lanata, J L y otros, Explorando algunos temas de Arqueología; pág. 36&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn48" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref48" name="_edn48"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLVIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Mills, Wright; La imaginación sociológica, pág. 73&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn49" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref49" name="_edn49"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[XLIX]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ibídem.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn50" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref50" name="_edn50"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[L]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib pág. 68&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn51" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref51" name="_edn51"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[LI]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Ib, pág. 91&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn52" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref52" name="_edn52"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[LII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; Lanata, J L y otros, Explorando algunos temas de Arqueología; pág. 12&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn53" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8071336275739920695#_ednref53" name="_edn53"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[LIII]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;[LIII] Thomas, David H; Los Niveles de la Teoría Arqueológica, pág. s/n &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8071336275739920695-1520896249103762234?l=andrespezzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://andrespezzola.blogspot.com/feeds/1520896249103762234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/2009/07/arqueologia-arte-de-la-guerra-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default/1520896249103762234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default/1520896249103762234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/2009/07/arqueologia-arte-de-la-guerra-y.html' title='Arqueología, arte de la guerra y epistemología'/><author><name>Andres Pezzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657795034098594678</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://4.bp.blogspot.com/_zo2XUuu9PTo/SmZ3sFbvMOI/AAAAAAAAABM/iMzcGn0FHxU/S220/Ensayos+en+vivo+++10.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8071336275739920695.post-1526573242368937512</id><published>2009-07-21T19:25:00.001-07:00</published><updated>2009-07-21T19:49:41.071-07:00</updated><title type='text'>De la disciplina al control</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Transformaciones en la sociedad disciplinaria, y sociedad de control&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasaje de una forma de gobierno a otra implica una reorganización de las conexiones entre racionalidades políticas y tecnologías de gobierno. (Pablo de Marinis 1999:87) En nuestro trabajo vamos a revisar el pasaje de una forma de gobierno a otra pero haciendo hincapié en las tecnologías de gobierno. Las técnicas de gobierno implica del mismo modo, gobierno de sí, o gobierno de los otros. Estas técnicas de gobierno comparten con otras la “matriz de la razón práctica” (Michel Foucault, 1990:48) . Foucault las enumera: 1) técnicas de producción; 2) técnicas de sistemas de signos; 3) tecnologías de poder; y 4) tecnologías del yo. “este contacto entre las tecnologías de dominación de los demás y las referidas a uno mismo es lo que llamo gubernamentalidad”. (Michel Foucault 1990:49)&lt;br /&gt;Por razones de espacio material no vamos a desarrollar el pasaje de la forma de gobierno desde la perspectiva de la racionalidad política. Nos limitamos a señalar este punto como el repliegue de una racionalidad welfariana y emergencia o reactivación de una neoliberal.&lt;br /&gt;El objetivo es, entonces, dar cuenta del cambio de gubernamentalidad desde la perspectiva de las tecnologías de gobierno. Desde este ángulo intentaremos explicar lo que Pablo de Marinis presenta en el siguiente extracto “Así, veremos como pueden coexistir en una misma situación de poder un conjunto de técnicas que pueden parecer a primera vista como muy avanzadas (las técnicas de empowermwnt y de autorresponsabilización de grupos y comunidades (...) ), con retóricas welfaristas (...), con dispositivos meramente disciplinarios de sujeción de poblaciones, con pura violencia, razón de Estado y exclusión desafiliadora y descalificadora. “( Pablo de Marinis.1999:97)&lt;br /&gt;Trataremos de ver cómo una sociedad eminentemente disciplinaria da lugar a la colonización de la prácticas de dividuación. Creemos que hoy en día éstas últimas no son hegemónicas; por ello hablamos de un momento de emergencia de dichos procesos. Más adelante (en el punto X) vamos a ver qué tipo de relación se traban entre ambas prácticas. Pero adelantamos que la producción de dividuos no releva masivamente a las disciplinas.&lt;br /&gt;El texto de G. Deleuze, posdatas sobre la sociedad de control, va a servir de material principal. A lo largo del trabajo vamos a retomar cosas de este texto y lo conectaremos con la bibliografía obligatoria y la secundaria. Vamos a retomar el texto en varias direcciones: para criticarlo, para continuarlo, para desarrollar una idea propia, para acercar otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I) CRISIS DE LAS DISCIPLINAS&lt;br /&gt;El primer punto de análisis es la crisis de la sociedad disciplinaria.&lt;br /&gt;“Foucault situó las sociedades disciplinarias en los siglos XVIII y XIX; estas sociedades alcanzan su apogeo a principios del XX, y proceden a la organización de los grandes espacios de encierro” En (Gilles Deleuze posdata sobre las sociedades de control &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.philosophia.cl/"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;http://www.philosophia.cl&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="_Hlt121829142"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;)&lt;br /&gt;. (...) “Pero lo que Foucault también sabía era la brevedad del modelo: sucedía a las sociedades de soberanía, cuyo objetivo y funciones eran muy otros (recaudar más que organizar la producción, decidir la muerte más que administrar la vida); la transición se hizo progresivamente, y Napoleón parecía operar la gran conversión de una sociedad a otra. Pero las disciplinas a su vez sufrirían una crisis, en beneficio de nuevas fuerzas que se irían instalando lentamente, y que se precipitarían tras la segunda guerra mundial: las sociedades disciplinarias eran lo que ya no éramos, lo que dejábamos de ser.” (Ibídem.)&lt;br /&gt;Final de la segunda guerra mundial, como límite o umbral que índica un corte. Allí se inscribe el acontecimiento como corte en una serie.&lt;br /&gt;En 1978, el mismo Michel Foucault nos da información sobre lo que ocurrió luego de ese acontecimiento post-bélico, en el texto “Nuevo orden interior y control social”.&lt;br /&gt;En este texto Foucault evalúa, en torno del problema energético (es decir, la supuesta escasez), las distintas transformaciones del orden interno; y el rol del poder, o del estado, en ello.&lt;br /&gt;Señala que el orden interno adquiere cuatro nuevas características:&lt;br /&gt;1) “En primer lugar el marcaje, la localización de un cierto número de zonas que podemos llamar “zonas vulnerables”, en las que el Estado no quiere que suceda absolutamente nada” (Michel Foucault 1991:165)&lt;br /&gt;2) ”En segundo aspecto –ciertamente interrelacionado con el primero. Es una especie de tolerancia: la puntillosidad policíaca, los controles cotidianos-bastante torpes- van a relajarse puesto que, finalmente, es mucho más fácil dejar en la sociedad un cierto porcentaje de delincuencia, de ilegalidad, de irregularidad: estos márgenes de tolerancia adquieren así, un carácter regulador. “ (Michel Foucault 1991:165)&lt;br /&gt;3) “El tercer aspecto: controlar desde lejos dichos márgenes- es un sistema de información general”. (Michel Foucault 1991:165)&lt;br /&gt;4) “el cuarto aspecto para que este nuevo orden interior funcione, es la constitución de un consenso que pasa, evidentemente, por esa serie de controles, coerciones e incitaciones que se realizan a través de los mass media y que, en cierta forma, y sin que el poder tenga que intervenir por sí mismo ... va a significar una regulación espontánea ... a través de sus propios agentes”(Michel Foucault 1991:166)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumo:, nuevo orden interno en la sociedad de control: 1) marcaje de zonas vulnerables, 2) tolerancia de ilegalismos fuera de las zonas, 3) control a distancia de los márgenes, 4) promoción de la regulación espontanea-autogestiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí dimos cuenta de un proceso, cuyo grado cero ubicamos a mediados de la década del 40; y prácticamente atañe a todo el mundo pero cualitativamente se concentra en occidente. Luego vimos los efectos sobre el orden interno a una distancia de 33 años (1945-1978).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II) EL PROBLEMA DEL PASAJE&lt;br /&gt;Aquí ponemos el primer corte. Se presenta el problema de comprender el problema del pasaje de la sociedad disciplinaria a la sociedad de control.&lt;br /&gt;La lectura del texto central nos induce a error. Dice: “la fábrica era un cuerpo que llevaba a sus fuerzas interiores a un punto de equilibrio: lo más alto posible para la producción, lo más bajo posible para los salarios; pero (...) la empresa se esfuerza más profundamente por imponer una modulación de cada salario” en (Gilles Deleuze posdata sobre las sociedades de control &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.philosophia.cl/"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;http://www.philosophia.cl&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;)&lt;br /&gt;Por la constante modulación del individuo –ejemplo de los salarios- el sujeto es dividido en sí mismo. Antes había un molde y la plastilina subjetiva se amoldaba (disciplinas); ahora el poder, según Deleuze, ha logrado un nivel altísimo de modulación respecto de cada sujeto. Que el poder sea modular significa que se puede adecuar a cada caso y con elevados niveles de especificidad. Dicho así parecería que un mayor grado de una cualidad inherente de las disciplinas han provocado el pasaje de una sociedad a otra. Pero ésta es la lectura que queremos evitar.&lt;br /&gt;Lo que no está dicho en el texto es que entre los procedimientos de individualización y de dividuación no hay continuidad. No hay una mutación serena de la anatomopolítica que ha devenido tecnologías productoras de dividuos. Hay un corte entre ambos procesos. No hay continuidad entre la anatomopolítica y la producción de dividuos. Hay quiebre.&lt;br /&gt;Pero este corte no es masivo; en el pasaje operan continuidades entre la biopolítica que produce masa (el aspecto biopolítico de la sociedad disciplinaria) y la producción de “bancos de datos”, en la sociedad de control. Pero de esto nos encargaremos más adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta acá lo central es que el pasaje de las disciplinas a los controles no se realiza por relevo, o recambio. Los dividuos no vienen a reemplazar a los individuos en la producción social de subjetividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III) EL PROBLEMA DEL PASAJAE EN LA SUBJETIVIDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La raíz de este problema reside en la substancialización de la idea de individuo. Cuando se plantea el pasaje de unas condiciones socio-historícas a otras, existe una antropología que proclama al individuo como invariante subjetiva.&lt;br /&gt;Sortear este problema nos va a desviar un poco, pero valdrá la pena; no queremos que se nos acuse de pereza.&lt;br /&gt;“Creo que existe una cierta pereza teórica, política, o si así lo prefieren, una cierta pereza moral, que es la peor, cuando se dice que es siempre igual, que el orden de hoy es igual que el orden de ayer..." (Michel Foucault 1991:163) .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar hay que encarar una desustancialización de la idea de individuo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Buscamos en la bibliografía que tenemos a mano una definición del término. El diccionario de sociología política de Aníbal Angelo Rodríguez dice:&lt;br /&gt;Individuo/individualismo:&lt;br /&gt;“Hasta el siglo XVII, la voz individuo se utilizaba solo para designar a un ser vivo (“in-divisum”) en relación y para distinguirlo de su grupo de pertenencia. Algo que no podía ser dividido en oposición a un conjunto que si era divisible...por sus individuos”. “Hacia la fecha indicada la palabra comienza a tomar otro significado que lo acerca a “persona”, pero ese cambio solo puede entenderse en relación con una tendencia intelectual que está, por entonces, asomando en el horizonte: el Ilusminismo, uno de cuyos componentes es el individualismo” (Aníbal Angelo Rodríguez 2002 :326).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Jean-Jaccques Rousseau (1712-1778)&lt;br /&gt;El contrato Social&lt;br /&gt;¿Cómo llega el homo sapiens a ser individuo?. En este texto buscamos la respuesta a esta pregunta y encontramos que los hijos “nacen hombres y libres” (Rousseau, pág. 15 s/ ed.). Y luego que “Renunciar a su libertad es renunciar a su cualidad de hombre” (Rousseau, pág. 16 s/ ed.). Se lo puede despojar de esa libertad. Pero la naturaleza asegura que cuando nazca sea portador de la misma.&lt;br /&gt;La fuerza que lo determina como hombre, como individuo, es asegurada por las potencias de la naturaleza; no del hecho social. La individuación está dada por un hecho natural. El hombre es hombre mucho antes de participar del pacto social.&lt;br /&gt;Rousseau piensa el pasaje del estado natural al pacto social: “Supongo a los hombres llegados a ese punto en que los obstáculos que se oponen a su conservación en el estado de naturaleza superan con su resistencia a las fuerzas que cada individuo puede emplear para mantenerse en ese estado” (Rousseau, pág. 21 s/ ed.).. Y luego “Ahora bien como los hombres no pueden engendrar fuerzas nuevas sino sólo unir y dirigir aquellas que existen no han tenido para conservarse otro medio que formar por agregación, una suma de fuerzas que pueda superar la resistencia” (Rousseau, pág. 21 s/ ed.). Como vemos, antes de formar el vínculo social el hombre ya era tal en el estado de naturaleza.&lt;br /&gt;Respecto de la libertad opera un distinción, existe la libertad natural y la civil.&lt;br /&gt;Cuando Rousseau se refiere a la libertad natural dice “no tiene más límites que las fuerzas del individuo” (Rousseau, pág. 26 s/ ed.). En cambio la libertad civil está limitada por la voluntad general. Ya vimos que la libertad civil y la voluntad general son del campo de las convenciones, no son naturales. La libertad cívica, tiene un valor superlativo respecto a la naturales, es “lo único que hace al hombre auténticamente dueño de sí” (Rousseau, pág. 26 s/ ed.). Más allá de la propiedad de sí, del tipo de libertad, cívica o natural, el individuo sigue siendo el fundamento: dueño de sí, o no, al principio siempre hay hombre.&lt;br /&gt;Lo natural es fundamento universal del pensamiento sobre el individuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Sigmund Freud (1856-1939)&lt;br /&gt;En primer lugar, una de las diferencias fundamentales es que Freud piensa la individuación como un proceso, una psicogénesis.&lt;br /&gt;Segundo, el lugar en que queda la naturaleza respecto del individuo. Con Rousseau lo natural aseguraba la condición de hombre. Freud piensa otra cosa. “Desde su comienzo mismo, el ser vivo elemental no habría querido cambiar” (...) “lo que habría dejado la impronta en la evolución de los organismos sería la historia evolutiva de la Tierra y sus relaciones con el Sol” (...) “Hasta se podría indicar cuál es esta meta final de todo bregar orgánico” (...) “Ha de ser más bien un estado antiguo, inicial, que lo vivo abandonó una vez “ (...) “La meta de toda vida es la muerte; y retrospectivamente: Lo inanimado estuvo ahí antes que lo vivo” (Sigmund Freud.1984 a: 38)&lt;br /&gt;Lo que la naturaleza asegura no es más que un “bregar orgánico”, que persigue un destino cíclico y de hierro. El organismo no asegura al individuo (que Rousseau daba por hecho en su estado de la naturaleza). En el estado de la naturaleza de Freud la Tierra y el Sol son los sujetos de la determinación. La relación entre la naturaleza y la psique es conceptuada por Freud como “punto de apoyo”. La organización del sujeto psíquico no está determinada por la organización biológica; pero en razón del punto de apoyo, tampoco está absolutamente librada de ella. Por ejemplo, no podría existir la pulsión oral sin la boca .&lt;br /&gt;La “vida anímica” no es reductible al “bregar orgánico” y además tiene sus complejidades, por ejemplo un adentro y un afuera. “Este yo nos parece autónomo, unitario, bien deslindado de todo otro. Que esta apariencia es un engaño, que el yo ,más bien se continúa hacia adentro, sin frontera tajante, en un ser anímico inconsciente que designamos ello”. (...) “Pero hacia fuera, al menos, parece el yo afirmar unas fronteras claras y netas” (Sigmund Freud.1984 b: 67)&lt;br /&gt;El individuo de Rousseau no poseía estas complejidades, no tenía esa vida interior, se lo calculaba dado y cerrado. O a lo sumo, si se suponía en él cierta interioridad, Freud va a mostrar “cuán lejos estamos de dominar las peculiaridades de la vida anímica mediante una figuración intuible” (Sigmund Freud.1984 b: 71) .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumiendo:&lt;br /&gt;Por un lado, la naturaleza que asegura la humanidad del hombre en Rousseau queda con Freud relegada a lo fisiológico; y la relación del proceso de individuación con la naturaleza es reducida a “punto de apoyo”. Por otro lado presenta un individuo estratificado en su interior, y cuyo juego de reglas desconocemos. El individuo de Rousseau y la entidad psíquica de Freud se diferencia en su génesis; el primero nace hombre y el segundo hace un recorrido.&lt;br /&gt;Una última observación: Cuando vemos cómo accede Freud al individuo nos damos cuenta que el individuo de Rousseau y el de aquel son distintos. Está claro que Freud tiene al individuo frente a él, que sus notas son producto de la observación, del análisis. En cambio Rousseau nunca vio al hombre en su estado natural. El Estado natural y el hombre en sí son hipotéticos. El individuo de Freud es empírico, es su material de análisis, su objeto de estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Cornelius Castoriadis (1922-1999)&lt;br /&gt;Freud y Castoriadis comparten el hecho de pensar la individuación como proceso.&lt;br /&gt;Recordemos que Rousseau lo daba por un hecho natural. Pero Castoriadis abre la posibilidad de pensar lo histórico social en relación con el proceso de producción de individuos.&lt;br /&gt;Con Rousseau lo histórico social está soslayado a favor de juegos de retórica y de lógica, evocación de metáforas bíblicas, y situación de ficción. En el texto de Freud, vimos que el afuera del sujeto psíquico queda configurado como un objeto de la experiencia constitutivo del principio de realidad. Freud le otorga al plano histórico y social el sitio de “mundo exterior”, en el cual se mezclan junto con la naturaleza.&lt;br /&gt;Castoriadis trata de distinguir, en aquello que Freud llama “realidad exterior”, separar la realidad natural, de la realidad social. “La obstinada negación de lo imaginario tiene su contrapartida simétrica y consustancial en la negación obstinada que el psicoanálisis opone en general al carácter histórico de la realidad” (Cornelius Castoriadis 1999: 250). Lo que quiere decir es que la realidad “en la que imperan la sociedad y sus instituciones” está indeterminada en la teoría freudiana “y que demasiado a menudo ha sido identificada con un “realidad natural” pretendidamente simple e indudable” (Cornelius Castoriadis 1999: 240).&lt;br /&gt;Y no sólo va a decir que ese exterior del que hablaba Freud, no puede ser resumido como realidad natural, también agrega que la realidad social y la psíquica están hechas del mismo elemento, aunque permanezcan irreductibles en sus formas la una para la otra. “por una parte, la psique como imaginario” (...) “y por la otra parte, lo histórico social como imaginario social” (...) “significados que la psique como tal es incapaz de producir” (Cornelius Castoriadis 1999: 240).&lt;br /&gt;Con Freud teníamos dos entidades, la realidad exterior y lo anímico. Con Castoriadis la realidad de Freud se desdobla, y quedan tres entidades: la anímica o psíquica, la realidad natural, y lo histórico social. Agrega además que “sociedad y psique son inseparables e irreductibles a la vez” (Cornelius Castoriadis 1999: 250).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El individuo socialmente instituido llega a ser tal por medio de un proceso que consta de la apertura de la mónada psíquica, (estado más arcaico de la psique), hasta entrar en contacto con las significaciones sociales. Este movimiento tiene dos polos: un polo es la constitución del modelo identificatorio. Por ejemplo: depende la sociedad que se trata ofrecerá al proceso de individuación unos modelos identificatorios y no otros: “el cazador, el guerrero, el artesano, el mater familias, la incipiente estrella cinematográfica, el militante, el inventor, etc.” (Cornelius Castoriadis 1999: 245). Y en el otro polo del proceso reside “la singularidad de la imaginación creadora” del individuo. Es decir, una vez desplegada la socialización de la psique “el individuo puede y debe encontrar placer en una modificación del “estado de cosas”. (Cornelius Castoriadis 1999: 243). En resumen, los dos polos son lo que ya está antes de la llegada de ese sujeto y lo que el sujeto pueda crear como novedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ganancia radical con los dos autores anteriores es que éste presenta un modelo que posee dos puntos que se abren a lo radicalmente nuevo: la imaginación radical en el individuo y el magma de significaciones sociales instituyentes. Pero salvo esta apertura a lo radicalmente nuevo el individuo queda definido como: un proceso ; ya desde Freud, que entra en relación con otros dos campos: la naturaleza, sobre la que sólo se apoya, y la dimensión histórica y social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El individuo social, el proceso de individuación, es la invariante del modelo. La subjetividad en este caso será siempre determinada como individuo social. Lo que permanece indeterminado es el contenido de los elementos imaginarios, psíquicos o sociales. Es decir, siempre hay individuo socialmente instituido. Lo que cambia es el modelo identificatorio y la relación del sujeto respecto de las significaciones socialmente instituidas.&lt;br /&gt;Lo que va a hacer Michel Foucault, respecto del modelo de individualización, es ponerlo en la historia efectiva. El proceso de individualización en Michel Foucault tiene una historia, una fecha de inauguración, y un momento de agotamiento. La subjetividad es determinada como individuo social sólo en un período específico. Ello depende de tecnologías de poder y no de una génesis psico-bio-social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Michel Foucault (1926 –1984)&lt;br /&gt;Nietzsche , la genealogía y la historia.(1971)&lt;br /&gt;La distinción que hace aquí es entre el concepto de origen y comienzo histórico. “El origen está siempre antes de la caída, antes del cuerpo, antes del mundo y del tiempo; está del lado de los dioses y al narrarlo se canta siempre una teogonía. Pero el comienzo histórico es bajo, (...) irrisorio, irónico, propicio a deshacer todas las fastuosidades (Michel Foucault 1979: 10). La genealogía busca el comienzo: “Hacer la genealogía de los valores, de la moral, del ascetismo, del conocimiento no será por tanto partir a la búsqueda de su “origen”, minusvalorizando como inaccesibles todos los episodios de la historia; será por el contrario ocuparse en las meticulosidades y en los azares de los comienzos” (Michel Foucault 1979: 11).&lt;br /&gt;La genealogía no va a buscar el origen del individuo, que siempre va a ser metafísico, sino su comienzo histórico. Aquí el quiebre con Castoriadis, quien con su modelo del individuo social intenta mostrar el origen (lo imaginario) borrando el comienzo histórico del mismo.&lt;br /&gt;Se trata de insertar el proceso de individualización en la historia efectiva: “La genealogía, como análisis de la procedencia, se encuentra por tanto en la articulación del cuerpo y de la historia. Debe mostrar al cuerpo impregnado de historia, y a la historia como destructor del cuerpo”. (Michel Foucault 1979: 15).&lt;br /&gt;Así el individuo social no debe entenderse como una significación que permanece, y en ella se van sucediendo sus distintas figuras o modelos identificatorios. Hay que buscar, en la intersección del cuerpo y la historia, el sitio de emergencia de esa figura que llamamos individuo social.&lt;br /&gt;Si algo falta decir para que quede claro la ruptura entre Castoriadis y Foucault, veamos que piensa el último sobre la historia efectiva: “La historia “efectiva” se distingue de la de los historiadores en que no se apoya sobre ninguna constancia: nada en el hombre –ni tampoco su cuerpo- es lo suficientemente fijo para comprender a los otros hombres y reconocerse en ellos” (Michel Foucault 1979: 19). ( Cuando dice “nada”, vale también para todo imaginario).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperamos que haya valido el desvío. Para cerrar este punto nos quedamos con lo siguiente: nada “es lo suficientemente fijo para comprender a los otro”. Por lo tanto, si ocurre una alteración en los procesos de individuación “podría apostarse a que el hombre se borraría, como en los límites del mar un rostro de arena” (Michel Foucault 1998 a): 375)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV) LA ANATOMOPOLÍTICA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya dijimos el individuo no es una invariante subjetiva. La anatomopolítica es la responsable de la producción de individuos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe un recorrido histórico de las tecnologías de individuación.&lt;br /&gt;a) Individualidad colectiva en la sociedad de soberanía&lt;br /&gt;b) Emergencia de la anatomopolítica&lt;br /&gt;c) Crisis de las técnicas disciplinarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) Individualidad colectiva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Antiguo Régimen, o sociedad de soberanía, el poder organiza el campo de las visibilidades de una forma determinada, quien tiene el poder se hace visible, es individualizado; en cambio quien no lo tiene permanece en las sombras y subjetivamente participa de una individualidad difusa y colectiva.&lt;br /&gt;En esa multitud dos sujetos son individualidades biológicas distintas, dos homo sapiens diferenciados; pero participan de una misma identidad individual colectiva. Una identidad colectiva que los definía a cada uno como el mismo individuo.&lt;br /&gt;Para poder dar cuenta de esto recurrimos a un trabajo de M. Bajtin sobre la cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento. Allí este autor estudia el estilo llamado realismo grotesco, encontrando que se halla enraizado en la cultura popular de dicho período. Las imágenes del arte grotesco nos permiten acceder a la realidad subjetiva de la masa difusa que asiste a los suplicios y a las ferias y carnavales, ambos en la plaza pública.&lt;br /&gt;En la masa popular los cuerpos se confunden unos con otros, pero ocurre también que “Las fronteras entre el cuerpo y el mundo se borran, uno asiste a una fusión del mundo exterior y de las cosas”. (Mijail Bajtin 1994: 279)&lt;br /&gt;El cuerpo del sujeto no coincide con el individuo de la sociedad disciplinaria; “el cuerpo grotesco es un cuerpo en movimiento. No está nunca listo ni acabado: está siempre en estado de construcción, de creación y él mismo construye otro cuerpo; además, este cuerpo absorbe el mundo y es absorbido por éste” (...) “él se desborda, rebasa sus propios límites, y activa la formación de otro (o segundo) cuerpo: el vientre y el falo (...) estas partes pueden también separarse del cuerpo, tener una vida independiente. (Mijail Bajtin 1994: 285). Por último dice: “el cuerpo individual está totalmente ausente en la imagen grotesca” ( Mijail Bajtin 1994: 286)&lt;br /&gt;La vivencia de esta individualidad colectiva no era sólo de hecho; existía un saber explícito sobre dicho rasgo subjetivo. En las palabras y las cosas, Foucault se refiere a la organización del saber durante el Renacimiento; explora sus categorías principales e indaga en la de semejanza. “La semejanza impone vecindades que, a su vez, aseguran semejanzas. El lugar y la similitud se enmarañan: se ve musgo sobre las conchas, plantas en la cornamenta de los ciervos, especie de hierba sobre el rostro de los hombres; y el extraño zoófito yuxtapone, mezclándolas, las propiedades que lo hacen semejante tanto a la planta como al animal” (Michel Foucault 1998 a): 27) .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Emergencia de las técnicas disciplinarias&lt;br /&gt;Sobre esa masa confusa, o individualidad colectiva, van a trabajar las técnicas disciplinarias produciendo individuos: A “La peste responde el orden; tiene por función desenredar todas las confusiones: la de la enfermedad que se transmite cuando los cuerpos se mezclan; la del mal que se multiplica cuando el miedo y la muerte borran los interdictos. Prescribe a cada cual su lugar, a cada cual su cuerpo, a cada cual su enfermedad y su muerte, a cada cual su bien, por el efecto de un poder omnipresente y omnisciente que se subdivide él mismo de manera regular e ininterrumpida hasta la determinación final del individuo, de lo que lo caracteriza, de lo que le pertenece, de lo que le ocurre” (Michel Foucault 1998 b): 201).&lt;br /&gt;Las disciplinas fabrican “una individualidad que esta dotada de cuatros características” (Michel Foucault 1998 b): 172 ) : a) celular, b) orgánica, c) genética, d) combinatoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Celular:&lt;br /&gt;La disciplina construye cuadros, por el juego de la distribución espacial: “la primera de las grandes operaciones de la disciplina es, pues, la constitución de cuadros vivos que transforman las multitudes confusas, inútiles o peligrosas, en multiplicidades ordenadas” (Michel Foucault 1998 b) : 152)&lt;br /&gt;Técnica de localización a partir de la división del espacio en zonas “para establecer las presencias y las ausencias, de saber donde y como encontrar a los individuos, instaurar las comunicaciones útiles (...) para poder en cada instante vigilar la conducta de cada cual, apreciarla, sancionarla, medir las cualidades o los méritos” (Michel Foucault 1998 b) : 147)&lt;br /&gt;En el punto anterior, sobre las identidades colectivas, vimos que los cuerpos se confundían entre sí. Ahora, las disciplinas, a través de la distribución espacial de los cuerpos separa la masa difusa de sujetos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Orgánica:&lt;br /&gt;La disciplina prescribe maniobras, por el cifrado de las actividades. “a las nuevas disciplinas no les ha costado trabajo alojarse en el interior de los esquemas antiguos” (Michel Foucault 1998 b): 153) pero el empleo moderno del tiempo regula las actividades ajustado a un aprovechamiento distinto, “el recorte del tiempo se hace cada vez mas sutil” y no solo esto “ se trata de constituir un tiempo íntegramente útil” (Michel Foucault 1998 b): 154) que asegure la elaboración del propio acto según parámetros temporales establecidos de eficacia y rapidez en relación a la actitud global del cuerpo; “el tiempo penetra el cuerpo, y con el todos los controles minuciosos del poder” (Michel Foucault 1998 b): 156)&lt;br /&gt;Como ejemplo de maniobra traemos la imagen que presenta Foucault cuando muestra la relación entre el soldado y el fusil, la relación entre el cuerpo y el objeto. Recordamos que en la individualidad colectiva los cuerpos se confundían con el mundo exterior. Será a través de las maniobras como el poder recortará a los cuerpos de los objetos, regulando su relación en función de un tempo medido con precisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Genética:&lt;br /&gt;La disciplina impone ejercicios, por la acumulación del tiempo; “deben ser también comprendidas como aparatos para sumar y capitalizar el tiempo” (Michel Foucault 1998 b): 161) a partir de la construcción de un tiempo evolutivo en termino de génesis que se impone a los cuerpos. Los ejercicios instauran una escala graduada de complejidad creciente mediado por una prueba que permita pasar de un nivel a otro, “de suerte que cada individuo se encuentra incluido en una serie temporal” (Michel Foucault 1998 b): 163)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Combinatoria:&lt;br /&gt;La disciplina dispone tácticas para garantizar la combinación de fuerzas, por la composición de fuerzas. Es la capacidad de constituir a partir de una combinatoria una fuerza superior a la suma de las unidades que lo componen. Esto se realiza a partir de la inserción funcional del cuerpo en relación a un todo con el cual se articula mediado con un sistema de mando.&lt;br /&gt;.En relación a las dos últimas características de la individualidad moderna podemos decir que cada individuo es diferenciado según una génesis singular pero por la combinatoria esa diferencia deviene principio para insertar al individuo en un todo mayor, un espacio homogéneo, una estrategia. Diferenciar para homogeneizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumamos: el individuo producido por las disciplinas es:&lt;br /&gt;1) un cuerpo localizado espacialmente; separando a los cuerpo unos de otros.&lt;br /&gt;2) articulado en una temporalidad minuciosamente medida.&lt;br /&gt;3) localizado en escala jerárquica&lt;br /&gt;4) un punto de apoyo para una estrategia de poder&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) Crisis de la anatompolítica&lt;br /&gt;“En el siglo XIX –y aún en el XX- el orden interior era proyectado, programado como una especie de disciplina exhaustiva, ejerciéndose de forma constante e ilimitada sobre todos y cada uno de los individuos” (Michel Foucault 1991 b) : 165). Pero “Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, precisamente cuando algunos estaban asumiendo la lección de que era posible que el conjunto de la organización económica y social de una nación fuese gobernada, de uno u otro modo, por el Estado central, un grupo de intelectuales europeos llegaba justamente a la conclusión opuesta”. De ellos trascendió el argumento de Friederich von Hayeck, quien mostraba que el Estado intervencionista “no solo era ineficaz y había fracasado, sino que además conducía al conjunto de naciones por un camino directo hacia un Estado total, tal y como se había manifestado en la Alemania nazi y se podía percibir aún en la Unión Soviética”(Nikolas Rose 1997: 30 )&lt;br /&gt;“Apenas tres décadas más tarde, esas críticas del Estado social se fundieron dando lugar a un relevante asalto político a las racionalidades, programas y tecnologías del Welfare en Inglaterra, Europa y los Estados Unidos.” (Nikolas Rose 1997: 30 )&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero “tal como ha funcionado hasta ahora el Estado, es un Estado que no tiene ya posibilidades ni se siente capaz de gestionar, dominar y controlar toda la serie de problemas, de conflictos, de luchas, tanto de orden económico como social”. (Michel Foucault 1991: 164) “hasta ahora el Estado ha funcionado como una especie de Estado Providencia y en la situación económica actual, ya no puede serlo” (Michel Foucault 1991: 164)&lt;br /&gt;Deleuze también señala el hecho: “Estamos en una crisis generalizada de todos los lugares de encierro: prisión, hospital, fábrica, escuela, familia.” (Gilles Deleuze posdata sobre las sociedades de control &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.philosophia.cl/"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;http://www.philosophia.cl&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;) ”Sólo se trata de administrar su agonía y de ocupar a la gente” (ibídem)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el plano nacional, situamos como acontecimiento discursivo, que marca un umbral, el discurso que pronuncia Martínez de Hoz, el día 2 de abril de 1976.&lt;br /&gt;Uno de los puntos principales es la “racionalización de la administración”. Allí señala que “En el lapso de los últimos 3 años el número de argentes de la administración pública (...), ha crecido de forma sustancial. De un total de 1.421.000 a fines de 1972 pasa a 1.760.000 a fines de 1975 (...) representa un 24 %. Cabe señalar que en el decenio que va de 1961 a 1971 (...) solo aumentó un 7,4%. (...) Por ello puede pensarse que es posible encarar la racionalización de la administración central eliminando servicios superfluos y reorganizando los necesarios para lograr la mayor eficiencia con el menor costo, siempre que paralelamente se pueda ir creando un sistema viable de transferencia del personal de funciones estatales improductivas a funciones privadas productivas” (Oscar Troncoso 1986: 121).&lt;br /&gt;A partir de aquí las distintas áreas institucionales del Estado fueron transformándose siguiendo el proceso de “racionalización de la administración”.&lt;br /&gt;Las instituciones de encierro y las tecnologías anatomopolíticas quedan como lastre del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V) ALTERACIÓN DEL DISPOSITIVO DE SEXUALIDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Concretamente, ese poder sobre la vida se desarrolló desde el siglo XVII en dos formas principales (...) Uno de los polos, al parecer el primera en formarse, fue centrado en el cuerpo-máquina (...) asegurado por procedimientos de poder característicos de las disciplinas: anatomopoítica del cuerpo humano. El segundo, formado algo más tarde, hacia mediados del siglo XVIII, fue centra en el cuerpo-especie (...) los toma a su cargo una serie de intervenciones y controles reguladores: una biopolítica de la población” ( Michel Foucault 1998 c): 168)&lt;br /&gt;Al conjuntó de estos procedimientos que tienen por objeto administrar la vida los llama biopoder. Y “su articulación no se realizará en el nivel de un discurso especulativo sino en la forma de arreglos concretos que constituirán la gran tecnología del poder en el siglo XIX: el dispositivo de sexualidad es uno de ellos, y de los más importante”. ( Michel Foucault 1998 c): 170)&lt;br /&gt;El biopoder moderno opera paralelamente por dos vías, las disciplinas y la regulación de las poblaciones. El dispositivo de la sexualidad constituye el punto de engarce del biopoder. Sus efectos son muy relevantes: “nada menos que la entrada de la vida en la historia (...) en el campo de las técnicas políticas” ( Michel Foucault 1998 c): 171) “Por primera vez en la historia lo biológico se refleja en lo político.” ( Michel Foucault 1998 c): 172)&lt;br /&gt;Al entrar en crisis la anatomopolítica, al decrecer la intervención del poder entorno de las instituciones disciplinarias, el dispositivo de la sexualidad se altera, se produce una reorganización;. un desenganche de las dos técnicas de regulación de la vida.&lt;br /&gt;Un síntoma de ello lo encontramos en la explosión mediática del porno y la industria de la pornografía. Dice J. Baudrillard “Inútil buscar qué fantasmas obsesionan a la pornografía (fetichistas, perversos, escena primitiva, etc...) pues están eliminados por el exceso de “realidad”.( Jean Baudrillard 1994: 33) Leemos este boom pornográfico como un síntoma de la mutación del dispositivo de la sexualidad. Recordemos lo que dice Foucualt “Lo propio de las sociedades modernas no es que hayan obligado al sexo a permanecer en la sombra, sino que ellas se hayan destinado a hablar del sexo siempre, haciéndolo valer, poniéndolo de relieve como el secreto. ( Michel Foucault 1998 c): 47) Es decir, el porno como exceso de realidad termina con las estrategias discursivas de hacer hablar del sexo por medio de su calificación como secreto. En el porno no hay mas fantasmas, velos, ni secretos, el coito mecánico, anatómico, animal, desplaza a “la mecánica misma de las incitaciones” ( Michel Foucault 1998 c): 47)&lt;br /&gt;Otro signo de la alteración del dispositivo de la sexualidad lo encontramos en el modo en que el poder se inserta en la aparición de la epidemia del SIDA. Cuando aparece la fiebre amarilla en el Río de la Plata el dispositivo de la sexualidad ocupó un rol central en la custodia de la salud de la población, a raíz de ello surgieron innumerables disciplinas que tenían por matriz a la medicina, entre ellas el higienismo social. En cambio cuando ocurre la aparición del SIDA el poder no va a replicar las medidas tomadas a finales del siglo XIX, sino que va a dejar a los agentes vulnerables, que gestionen las condiciones de prevención, información y cuidado de los infectados; aunque acompañando como un agente más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen: La consecuencia más clara de esto es que el bio poder se aligera en lo referente a los costos, al desanudar el dispositivo de la sexualidad, y deshacerse de la anatomopolítica. En adelante el único biopoder en las sociedades post-disciplinarias será la biopoliItica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI) MUTACIÓN DEL BIOPODER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reorganización del dispositivo de sexualidad produce efectos sobre el biopoder. O mejor dicho, el hecho de que la anatomopolítica deje de ser una parte activa del ejercicio del poder, para transformarse en lastre, en herencia costosa, afecta a la biopolítica (o control de las poblaciones), que en las sociedades disciplinarias sólo era uno de los niveles del diagrama.&lt;br /&gt;En los términos de economía de poder, la biopolítica ya no comparte con las anatomopolítica los recursos disponibles en el nuevo diagrama del bio poder. Ahora la única parte activa de la política del Estado es la biopolítica. “Son las sociedades de control las que están reemplazando a las sociedades disciplinarias” (Gilles Deleuze posdata sobre las sociedades de control &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.philosophia.cl/"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;http://www.philosophia.cl&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una señal de la irrupción de la mutación de la biopolítica en la escena Argentina la encontramos en un texto de Víctor Armony y de Gabriel Kessler, “Imágenes de una sociedad en crisis. Cuestión social, pobreza y desempleo” donde Hace referencia al Plan Alimentario Nacional (PAN) ”Desde la óptica de las políticas sociales, marca ciertas innovaciones en el plano nacional, acorde a los lineamientos que empiezan a propagarse internacionalmente. Se trata de un plan focalizado, en un país acostumbrado a políticas universalistas" (...) ”es la primera vez que la alimentación entra dentro de los bienes a distribuir por el Estado, en escala tan grande” (Víctor Armony y Gabriel Kessler 2004: 100), (700.000 familias beneficiadas).&lt;br /&gt;“Simbólicamente no se trata de un cambio menor, ya que esto va contra algunas de las representaciones más clásicas de la “dignidad” del trabajador: poder alimentar a su familiar con el producto de su trabajo. Recordemos que estamos todavía en un período de desempleo relativamente bajo, por lo que es de suponer que muchos beneficiarios del PAN están en el mercado del trabajo” (Víctor Armony y Gabriel Kessler 2004: 100), “la distribución de alimentos suscitó en esos años un fuerte shock cultural” (...) “la clase media en caída, aun casos de extrema necesidad, se niega rotundamente a pedir la “caja PAN”; para los nuevos pobres, eso era para los “verdaderos pobres”. (Víctor Armony y Gabriel Kessler 2004: 101)&lt;br /&gt;En este ejemplo aparece lo que queremos mostrar en relación a la mutación de la biopolítica. La población, o masa, producida en la sociedad disciplinaria, aunque contempla los procesos biológicos del conjunto, encuentra la resistencia simbólica que marca el ejemplo de la caja PAN. A la población, producida por la biopolítica, se le resiste el pueblo trabajador y sus recursos simbólicos. En cambio en la biopolítica post disciplinaria, las resistencias de orden simbólico, representacional o ideológicas han sido barridas. De este modo la simple vida biológico de las poblaciones deviene el único y exclusivo objeto de las políticas del Estado.&lt;br /&gt;La biopolítica en la sociedad disciplinaria es uno de los niveles de aplicación del diagrama de poder, que a través de distintos dispositivos, por ejemplo el de la sexualidad, se coordina y engarza con la anatomopolítica. Pero en la sociedad de control entran en crisis la anatomopolítica, se reconfiguran los dispositivos de poder que engarzan los dos niveles de aplicación de la racionalidad estatal y ello produce mutaciones en la biopolítica. “Los griegos no disponían de un término único para expresar lo que nosotros entendemos con la palabra vida. Se servían de dos términos, semántica y morfológicamente distintos, (...) zoe, que expresa el simple hecho de vivir, común a todos los seres vivos (animales, hombres o dioses) y bios, que indicaba la forma o manera de vivir propia de un individuo o un grupo” (Agamben 2002: 9). La mutación post-social de la biopolítica la entendemos como “el ingreso de la zoe en la esfera de la polis, la politización de la nuda vida como tal, constituye el acontecimiento decisivo de la modernidad, que marca una transformación radical de las categorías político-filosóficas del pensamiento clásico” (Agamben 2002: 13). Entiéndase que en la cita de G. Agamben el pasaje de lo clásico a lo moderno está marcado, según su desarrollo teórico, por la posibilidad de los campo de exterminio nazis. Esto es el final de la II guerra mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen: La biopolítica del control de poblaciones ha devenido, de nivel complementario, en los diagramas del bio poder moderno, a técnica exclusiva del bio poder post disciplinario. Podemos decir que en la sociedad de control, biopolítica y biopoder coinciden por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VII) CORRIEMIENTO DEL ESTADO Y AUTOGESTIÓN DE LO SOCIAL&lt;br /&gt;Asistimos a un proceso de “desinversión” del Estado; y al mismo tiempo a la constitución de un consenso social, que va a significar una regulación espontánea a través de los propios agentes implicados;. “una desgubernamentalización del Estado y hacia una desestatización del gobierno” (Nikolas Rose 1997: 35).&lt;br /&gt;A esto se refería Foucault cuando hablaba de “una especie de “desinversión”, como si el Estado se desinteresase de un cierto número de cosas, problemas y de pequeños detalles hacia los cuales, había hasta ahora considerado necesario dedicar una atención particular”(Michel Foucault 1991: 164/165)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las sociedades de control practican nuevas técnicas de gobierno ya que “conciben a esos actores de forma nueva como sujetos de responsabilidad, autonomía y elección, y tratan de actuar sobre ellos sirviéndose de su libertad” (Nikolas Rose 1997: 33 ) El corrimiento de la responsabilidad del Estado va a producir que la sociedad comience a autogestionar aspectos de la vida cotidiana que antes quedaban a cargo de aquel. “La regulación de la conducta pasa a ser así un asunto ligado al deseo de cada individuo de dirigir su propia conducta libremente con el fin de lograr la maximización de una concepción de su felicidad y realización personal…” (Nikolas Rose 1997: 38 )&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las técnicas de gobierno pueden ser, del gobierno de sí, como del gobierno de los otros; es decir tecnologías del yo y tecnología de poder. En la sociedad post disciplinaria “se produce la implantación de una forma de gobierno que actúa a través de la conformación de poderes y voluntades de entidades autónomas” (Nikolas Rose 1997:36 )&lt;br /&gt;Las prácticas de control, a la distancia, en un espacio abierto, sobre las poblaciones, son tecnologías de poder. Pero las nuevas prácticas de gobierno, relativas a la autonomía y autogestión, no son técnicas de poder sino tecnologías del yo. Queremos enfatizar esta diferencia. Las nuevas técnicas de gobierno neoliberal implican a grandes rasgos, el control de la población y la autonomía del sujeto. Pero unas son técnicas del poder y las otras del yo.&lt;br /&gt;Establecida la distinción queremos mostrar que los procesos de dividuación no son un nivel más complejo de los procesos de individuación. Estos son una tecnología del poder y los otros del yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las nuevas sociedades de control operan nuevas tecnología de gobierno: el control de las poblaciones y las tecnologías del yo. El dispositivo de la sexualidad ya no ocupa el lugar de engarce de las técnicas de gobierno. Ahora “un nuevo dispositivo que integra a los sujetos en un nexo moral de identificaciones y lealtades (…) que parece representar las opciones más personales” (Nikolas Rose 1997:37 )&lt;br /&gt;Sociedades disciplinarias: biopolítica y anatomopolítica enlazada en el dispositivo de sexualidad:.&lt;br /&gt;Sociedad de control: biopolítica y tecnología del yo enlazadas en una dispositivo moral.&lt;br /&gt;“lo que comienza siendo una norma que debe ser implantada en el interior de los ciudadanos puede ser reformulada como una demanda que los ciudadanos pueden hacer a las autoridades. Los individuos tienen que convertirse en expertos de sí mismo” (Nikolas Rose 1997:38 )&lt;br /&gt;El problema es determinar el modo en que sucede esa reformulación. E insistimos, entre la implantación de la norma y la demanda de los ciudadanos no hay continuidad evolutiva de las tecnologías de gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIII) EMERGENCIA DE LOS PROCEDIMIENTOS DE DIVIDUACIÓN.&lt;br /&gt;En el ceno de esta autogestión, de este consenso, emergen las técnicas de producción de dividuos, que podemos tratar como una rama de las tecnologías del Yo.&lt;br /&gt;“El lenguaje numérico del control está hecho de cifras, que marcan el acceso a la información, o el rechazo. Ya no nos encontramos ante el par masa-individuo. Los individuos se han convertido en “dividuos”, y las masas, en muestras, datos, mercados o bancos. (...) El hombre de las disciplinas era un productor discontinuo de energía, pero el hombre del control es más bien ondulatorio, en órbita sobre un haz continuo. Por todas partes, el surf ha reemplazado a los viejos deportes.” (Gilles Deleuze posdata sobre las sociedades de control &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.philosophia.cl/"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;http://www.philosophia.cl&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decir que el hombre del control es más bien ondulatorio, en órbita sobre un haz continuo, es decir que el hombre contemporáneo de la sociedad de control no es el individuo que permanece igual a sí mismo sino que cambia, se altera; pero no en el sentido en el que lo hacía el hombre de la sociedad disciplinaria&lt;br /&gt;El hombre de la sociedad disciplinaria también era cambiante, pero su alteración respetaba cierto trayecto fijado por la cadena de instituciones que tenía por destino recorrer. “El individuo no deja de pasar de un espacio cerrado a otro, cada uno con sus leyes” (Gilles Deleuze posdata sobre las sociedades de control &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.philosophia.cl/"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;http://www.philosophia.cl&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;) . El devenir del individuo está reglado por las instituciones disciplinarias. En cambio el Dividuo se altera en los distintos intentos por adecuarse al eje, o haz continuo; y no siguiendo un patrón institucional determinado.&lt;br /&gt;¿Qué es este eje? ¿qué efectos produce en la subjetividad la adaptación a él? Respecto de esta nueva subjetividad ondulatoria que se adapta a un eje constante, existe en el libro Sucesos Argentinos de Ignacio Lewkowicz y asociados, una nota interesante “Antropología del capital financiero”&lt;br /&gt;“El default nos reveló en qué consiste la dominación del capital financiero. A diferencia de los poderes de cuño estatal, que dominan fijando, prescribiendo, adscribiendo los cuerpos a los lugares, las tareas o discursos, el capital financiero condiciona escapándose. En caso de no hallar condiciones adecuadas apara la ganancia máxima, se retira hacia otro punto de su tablero global. Su efecto es la sequía de capitales”(Lewkowicz y asociados 2002: 233.) Esto respecto del haz continuo, que en el argumento citado se presenta como flujo inconstante, fluctuación cambiante.&lt;br /&gt;Respecto a la subjetividad que ondula en torno del eje o haz de capitales dice: “La superpoblación relativa constituía también un destacamento necesario: ejercito industrial de reserva” (...) “En condiciones de capital financiero, la superpoblación es el dato primordial. Nadie es necesario hasta que demuestre lo contrario. Esencialmente, cada uno es superfluo. Una operación de ligadura valorizadora lo conectará con el flujo de capital mientras colabore con ese proceso desesperado de valorización. Caso contrario, caerá desenganchado, sin arraigo en la humanidad instituida. La condición humana en la era del capital financiero deviene esencialmente contingente” (Lewkowicz y asociados 2002: 234.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, el haz continuo de Deleuze o el flujo cambiante de capital financiero de Lewkowicz ; el hombre ondulatorio; o la humanidad contingente. Teniendo estas condiciones como marco de referencia, se desarrollan las técnicas de dividuación, tecnologías de sí mismo; en la permanente modulación entorno del haz continuo, o lo que es igual, en los distintos intentos de la subjetividad por conservar la humanidad (ahora contingente) gracias a la conexión al flujo de capital financiero.&lt;br /&gt;La dividuación es el efecto de técnicas de gobierno de sí mismo orientadas a permanecer conectadas al haz continuo o flujo de capitales financieros. El sujeto intenta permanentemente adecuarse al principio donador de humanidad y para ello debe ser flexible, cambiante, para adecuarse sin resistencias.&lt;br /&gt;La coherencia biográfica del individuo , su estructura psíquica, la condición de ser siempre igual a sí mismo, resulta un obstáculo en las nuevas condiciones de humanidad contingente. El individuo es un obstáculo para los nuevos criterios de adecuación. La dividuación de la subjetividad es el resultado de una adecuación eficaz en las nuevas condiciones de humanidad contingente y flujos de capitales financieros.&lt;br /&gt;El dividuo queda determinado exhaustivamente en cada situación y el perfil o la identidad situacional, las distintas determinaciones no tienen exigencias de integrarse en una identidad. Des estructurar la identidad individual para multiplicar los actos de consumo. La estructuración de una férrea identidad hace que la subjetividad no consuma todo lo que podría. En cambio si su indetidad es fragmentaria y situacional, es decir dividuada, los actos de consumo pueden multiplicarse.*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X) EXCLUSIÓN CONTEMPORÁNEA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Historia de la locura Foucault presenta un esquema de la constitución de la ratio occidental moderna sobre una serie de particiones históricas. “En la universalidad de la ratio occidental, está esa partición que es Oriente – Occidente”;&lt;br /&gt;“Habrá también otras particiones: en la unidad luminosa de la apariencia la partición absoluta del sueño”. Y “Habrá que hacer la historia también, y no sólo en términos etnológicos, de las prohibiciones sexuales” (...) “Finalmente, y en primer lugar, hay que hablar de la experiencia de la locura” (Michel Foucault 1999: 122)&lt;br /&gt;Una serie de particiones sirve de zócalo para la exclusión-reclusión de la locura. La locura no es negada, en la modernidad, en la época asilar; su existencia como enfermedad mental es producida en las instituciones de encierro.&lt;br /&gt;Lo excluido en la sociedad de control adquiere nuevas características. La exclusión opera en dos direcciones nuevas:&lt;br /&gt;a) expulsa al excluido, pero éste no va a tener estatuto ontológico, es el no consumidor. Lo cual deviene un problema para la constitución de la identidad del nosotros. Sin la existencia del excluido, por expulsión, no tenemos para el consumidor un espejo que refleje una identidad homogénea. No hay un grupo identitario de consumidores; la fragmentación es un hecho. El modelo disciplinario opera según la matriz de “Tratar a los “leprosos” como “apestados” (Michel Foucault 1998 b): 202).Si la disciplina se erige en la yuxtaposición del modelo de la lepra y de la peste los mecanismos contemporáneos pueden caracterizarse por la conjunción de la determinación negativa del excluido y el modelo de la lepra. Como con la locura en la época clásica como no-razón o sin-razón y el modelo de la lepra, exclusión de lo que no es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Exclusión fragmentada e imaginaria. No hay un grupo, porque lo expulsado no es. En lugar de un grupo definido de consumidores tenemos fragmentos. Por lo tanto, la constitución de la identidad requiere de la exclusión de los otros fragmentos. Contrario al expulsado sí gozan de estatuto ontológico. Pero la consistencia de estas entidades es desde el punto de vista de nuestro fragmento. Los otros fragmentos son, aunque su consistencia sea imaginaria. En cambio los expulsados no son, ni siquiera imaginariamente.&lt;br /&gt;Nosotros, fragmento que habitamos, nos constituimos por especularidad imaginaria frente a otro fragmento; el cual no está presente, sino representado; el otro solo nos llega por su imagen, tecnológicamente sostenida y producida; enfriamiento del lazo social.&lt;br /&gt;Los que eran los otros, en las sociedades disciplinarias, los excluidos-recluidos, ahora no son, quedan fuera de toda especulación. Los viejos otros, los anormales de la sociedad disciplinaria, son los expulsados contemporáneos.&lt;br /&gt;Si el Hombre normal se construye en la modernidad sobre la figura del anormal (niño, loco, delincuente) el hombre actual ya no se erige sobre el fondo de lo anormal, sino en el concierto de multiplicidades y de la buena moral relativista. Ya no es el hombre, sino todas las variantes de la multiplicación relativista: hombre, mujer, niño, negro, ario, asiático, latino, cristiano, islámico, etc... Muchos espejos, y la buena tolerancia de las diferencias singulares. Pero detrás de esta correcta moralina se esconde un proceso de brutal expulsión de lo que no es, el no consumidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, lo que es, como se constituye, si ya no es sobre el otro anormal. Esas singularidades múltiples, no son sino enquistamientos locales de grupos y colectivos que se determinan unos a otros en un laberintos de espejos.&lt;br /&gt;Entonces, ya no somos uno, determinado como tal frente a otro (excluido - recluido). Ahora lo que somos depende del fragmento que eventualmente se ubique frente a nosotros, y si nos atenemos a lo inestable de las relaciones contemporáneas, seremos pues cada vez, lo que se refleje en el fragmento que circunstancialmente nos enfrente. No seremos ya para siempre igual a nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IX) RELACIÓN ENTRE PROCESOS DE INDIVIDUACIÓN Y DE DIVIDUACIÓN&lt;br /&gt;La producción de dividuos no desplaza a la de individuos, sino que se agrega como estrato. Cuantitativamente es menor que esta, pero la relación entre amabas tecnologías es como la relación entre el trabajo industrial y el trabajo inmaterial del que habla Tony Negree en el libro Multitud. “En los últimos decenios del siglo XX, el trabajo fabril perdió su hegemonía y en su lugar emergió el “trabajo inmaterial”, es decir, el trabajo que crea bienes inmateriales, como el conocimiento, la información, la comunicación, una relación o una respuesta emocional”( Tony Negri 2004: 136)&lt;br /&gt;“Cuando postulamos que el trabajo inmaterial tiende a asumir la posición hegemónica no decimos que en el mundo actual la mayoría de los trabajadores se dediquen fundamentalmente a producir bienes inmateriales. Muy al contrario...” (Tony Negri 2004: 138) “El trabajo inmaterial es una parte minoritaria del trabajo global y además se concentra en algunas regiones dominantes del planeta. Lo que sostenemos es que el trabajo inmaterial ha pasado a ser hegemónico en términos cualitativos, y marca la tendencia a las demás formas de trabajo y a la sociedad misma. En otras palabras, el trabajo inmaterial se encuentra ahora en la situación en que estaba el trabajo industrial hace ciento cincuenta años, cuando representaba una pequeña fracción de la producción global y se hallaba concentrado en una parte reducida del mundo, pese a lo cual ejerció su hegemonía sobre todas las demás formas de producción. Y lo mismo que en aquella fase tendieron a industrializarse todas las formas de trabajo y la sociedad misma, hoy el trabajo y la sociedad se informatizan, se hacen “inteligentes”, se vuelven comunicativos y afectivos” (Tony Negri 2004: 138)&lt;br /&gt;Esto quiere decir que la producción de individuos, la anatomopolítica, sigue siendo cuantitativamente más importante; pero en lugares específicos, y minoritarios desde la cantidad, se comienza a producir dividuos; y esta producción emerge como hegemónica, marcando la tendencia al resto de las tecnología de gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumen&lt;br /&gt;Algo se pierde, algo muta, algo emerge: la anatomopolítica queda configurada como lastre, herencia pesada para el poder; la biopolítica que surge a principios del siglo XIX en Europa; y en el Río de la Plata a finales del mismo; muta, afectada por las nuevas tecnologías, dando cuerpo a la sociedad de control. Y por último, algo emerge, las técnicas de producción de dividuos. Estas últimas emergen a raíz de un corrimiento del Estado, o de su responsabilidad; dejando en manos de la sociedad, o del sujeto, la responsabilidad de auto engendrase.. En esta autogestión, a partir de ella, y también afectada por la revolución tecnológica, aparecen las técnicas de producción del dividuo, asociadas al marketing, a la mercantilización de la imagen, a la sociedad del espectáculo, a la complejización del mercado, la transformación de las prácticas de producción, intercambio, circulación y de consumo; así como también del ocio y diversión.&lt;br /&gt;Los procesos de dividuación irrumpen en el corazón de las tecnologías del yo, favorecidas por el corrimiento del Estado y la crisis de la anatomopolítica.&lt;br /&gt;La determinación de las subjetividades contemporáneas conocen tres procedimientos, 1) una anatomopolítica menguada, en retirada; 2) la producción localizada y aislada de dividuos; 3) y una biopolítica que coloca a la “nuda vida”, o al simple viviente, en el centro de toda política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XI) LA CRÍTICA ENVEJECE&lt;br /&gt;Una diferencia destacable es que en la sociedad disciplinaria el poder imponía la individualización sobre una multiplicidad indeterminada de elementos subjetivos. En cambio en la sociedad de control el gobierno impone la indeterminación de las individualidades, la producción de dividuos.&lt;br /&gt;En el contexto disciplinario el poder avanza sobre lo indeterminado produciendo unos, individuos. En ese contexto la operación crítica está orientada a promover todo tipo de situaciones que propicien la multiplicación y disolución del individuo.&lt;br /&gt;Si el gobierno opera en la sociedad de control, produciendo dividuos, ¿cómo queda posicionada la operación crítica entonces? ¿Puede seguir siendo critica la multiplicación de lo indeterminado cuando las condiciones de socialización apuntan a una subjetividad dividuada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andres Pezzola&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía:&lt;br /&gt;Bajtin, Mijail: 1994 (s/f). La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento, (Buenos Aires, Alianza Argentina Editorial)&lt;br /&gt;Baudrillard, Jean: 1994 (1987). De la seducción. (Buenos Aires, Editorial R.E.I. Argentina).&lt;br /&gt;Castoriadis, Cornelius: 1993 (1975). La institución imaginaria de la sociedad, volumen 2, El imaginario social y la institución. (Buenos Aires, Tusquets Editores).&lt;br /&gt;Foucault, Michel: 1990 (1981). Tecnologías del yo. (Barcelona, Paidos Ibérica)&lt;br /&gt;Foucault, Michel: 1991 (1978). Saber y Verdad; El nuevo orden interior y control social (Madrid, Editorial de la piqueta).&lt;br /&gt;Foucault, Michel: 1998 a) (1966). Las palabras y las cosas. (Madrid, Siglo XXI).&lt;br /&gt;Foucault, Michel: 1998 b) (1975) Vigilar y castigar. (Madrid, Siglo XXI).&lt;br /&gt;Foucault, Michel: 1998 c) (1977). Historia de la sexualidad, tomo I, La voluntad de saber . (Madrid, Siglo XXI).&lt;br /&gt;Foucault, Michel: 1979 (1971). Microfísica del poder. Nietzsche la genealogía y la historia.(Madrid, ediciones de la piqueta).&lt;br /&gt;Foucault, Michel: 1999 (1960). Entre filosofía y Literatura, Prefacio. (Barcelona, Paidos).&lt;br /&gt;Freud Sigmund: 1984 a) (1920). Obras Completas, tomo XVIII, Más allá del principio del placer. (Buenos Aires, Amorrortu Editores).&lt;br /&gt;Freud Sigmund: 1984 b) (1930). Obras Completas, tomo XI, El malestar en la cultura. (Buenos Aires, Amorrortu Editores)&lt;br /&gt;Kessler, Gabriel y Romero, Luis Alberto: 2004 (2004). La historia reciente. (Buenos Aires, Edhasa).*&lt;br /&gt;Lewkowicz Ignacio: 2002 (2002). Sucesos argentinos. (Buenos Aires, edición de autor).&lt;br /&gt;Negri, Antonio y Hardt, Michael: 2004 (2004). Multitud (Buenos Aires, Paidos).&lt;br /&gt;Rose Nikolas: 1997. Revista: Archipiélago, El gobierno en las democracias liberales avanzadas: del liberalismo al neoliberalismo.&lt;br /&gt;Troncoso Oscar: 1986 (1986) Biblioteca Política Argentina; tomo III, Presidencia y golpes militares del siglo XX; El proceso de reorganización nacional. (Buenos Aires, Centro Editor de América Latina).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8071336275739920695-1526573242368937512?l=andrespezzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://andrespezzola.blogspot.com/feeds/1526573242368937512/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/2009/07/de-la-disciplina-al-control.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default/1526573242368937512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default/1526573242368937512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/2009/07/de-la-disciplina-al-control.html' title='De la disciplina al control'/><author><name>Andres Pezzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657795034098594678</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://4.bp.blogspot.com/_zo2XUuu9PTo/SmZ3sFbvMOI/AAAAAAAAABM/iMzcGn0FHxU/S220/Ensayos+en+vivo+++10.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8071336275739920695.post-960166737248935847</id><published>2009-07-21T19:22:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T19:24:18.441-07:00</updated><title type='text'>La tijera filosófica</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El sujeto en Bajtin y la cinta de Moebius&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El objetivo del texto en ensayar una doble relación. Primero entre dos ideas de sujeto; uno cartesiano y el otro post cartesiano. Y luego cada uno de los sujetos y un objeto construido en cartulina. A cada figura de cartulina le corresponde identidad con una idea de sujeto. Entonces tenemos dos ideas y dos figuras de cartón.&lt;br /&gt;Las figuras se construyen tomando dos cartulinas, una negra y otra blanca. Las pegamos para que quede una  cara de la lámina negra, y otra blanca. Luego de esa lámina cortamos dos cintas. Una cinta la cerramos y nos queda una cartulina con forma de cilindro. Del lado de adentro negro y afuera blanco. Para construir la otra figura agarramos la cinta y, antes de unir sus puntas con pegamento, hacemos una torsión para juntar el negro con el blanco y viceversa. Entonces la figura no es un cilindro sino una cinta de moebius. La idea del sujeto cartesiano se corresponde con el cilindro. La de sujeto post cartesiano se corresponde con la cinta de moebius.&lt;br /&gt;El sujeto cartesiano lo suponemos entero, cerrado sobre si mismo. Del mismo modo la cartulina en forma de cilindro. La cara interior negra, y exterior blanca, no se confunden; representa bien al sujeto centrado de la conciencia cartesiana. El adentro y el afuera están bien separados, el circulo es la figura de la unidad cerrada.&lt;br /&gt;En cambio el post cartesiano es un sujeto abierto a su exterior.  La cara negra de la cartulina, que en el otro sujeto es el adentro, es en la cinta de moebius, a veces adentro, y aveces afuera: lo mismo con el blanco. Es el concierto de voces que resuenan en la psique del sujeto, el punto donde Bajtin usa  la formula de la cinta de moebiius. Es el punto interior que tuerce al sujeto hacia el exterior. Y ese exterior no es un sujeto universal y centrado, no es una moral. Ese afuera es agujero, también, de un sujeto trascendental. Ese afuera es el limite del sujeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tijera y el acto analítico de discernir o de cortar.&lt;br /&gt;El discernimiento es una tijera que corta por la mitad ambas figuras. La  figura en forma de cilindro se corta en dos bien distintas, cada una igual a la otra, cada una cerrada y completa. En cambio, con la cinta de moebius lo que ocurre, en el primer corte, es que se hace una gran cinta de moebius, que si se le vuelve a cortar, quedan dos cintas de moebius entrelazadas. Aceptando el punto de torsión del sujeto post cartesiano hacia el exterior, cualquier corte, reflexión, análisis del a figura  sujeto, produce otras dos figuras sujeto entrelazadas, y así en infinitos cortes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8071336275739920695-960166737248935847?l=andrespezzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://andrespezzola.blogspot.com/feeds/960166737248935847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/2009/07/la-tijera-filosofica.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default/960166737248935847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8071336275739920695/posts/default/960166737248935847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://andrespezzola.blogspot.com/2009/07/la-tijera-filosofica.html' title='La tijera filosófica'/><author><name>Andres Pezzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07657795034098594678</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://4.bp.blogspot.com/_zo2XUuu9PTo/SmZ3sFbvMOI/AAAAAAAAABM/iMzcGn0FHxU/S220/Ensayos+en+vivo+++10.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
